El Gobierno quedó cruzado por la discusión sobre el funcionamiento de la Casa Rosada a horas de la semifinal del Mundial entre Argentina e Inglaterra. Después de que ATE acusara a las autoridades de que la sede de Gobierno estaba vacía, desde Nación salieron rechazar que no hubiera actividad y aseguraron que varios funcionarios están en sus despachos.
El Ejecutivo mantiene la decisión de no declarar asueto administrativo, pese al pedido formal del gremio estatal para habilitar un cese de tareas desde las 12. La discusión, sin embargo, se trasladó al funcionamiento real de los despachos oficiales durante la previa del partido. Javier y Karina Milei lo seguirán desde la quinta de Olivos.
La Casa Rosada fue cuestionada por Rodolfo Aguiar, titular de ATE, que publicó: “Es media mañana y la Casa de Gobierno está vacía, no vino nadie, ni el loro”. El dirigente sostuvo que el Ejecutivo se negó a otorgar el asueto a los trabajadores, pero que “todos los funcionarios se autolicenciaron”.
En Balcarce 50 rechazaron esa acusación. Fuentes oficiales aseguraron que el jefe de Gabinete, Diego Santilli, estaba en su despacho y que lo mismo ocurría con el vocero presidencial, Adrián Ravier, y el secretario de Prensa, Fabián Fernández. “Estamos teniendo reuniones, como un día normal”, remarcaron en Nación.
El Gobierno reconoce, de todos modos, que la dinámica de la jornada no será la habitual hasta el final del día. En distintas áreas admiten que muchos funcionarios y empleados se irán antes del inicio del partido, previsto para la tarde, aunque sin una orden general de la Presidencia ni una resolución administrativa que lo habilite como asueto.
El Ejecutivo dejó librada la organización a cada dependencia. “No hubo ningún mensaje o bajada de línea oficial sobre lo que se puede hacer. Lo maneja cada área”, explican en Nación.
En la Casa Rosada también aseguraron que los empleados de planta tuvieron que asistir temprano para cumplir las ocho horas e irse antes del partido. “Queda una guardia mínima por cada oficina”, sostuvo una fuente de esas áreas. En Balcarce 50 admiten que ese esquema se replica en varios despachos: ingreso más temprano, cumplimiento de tareas, salida anticipada y guardias reducidas para sostener lo indispensable.
El Ejecutivo tendrá parte de la mesa chica dentro de la sede de Gobierno durante la semifinal. Santiago Caputo verá el partido en el Salón Martín Fierro junto a la secretaria de Legal y Técnica, María Ibarzabal, y su mano derecha, Macarena Alifraco. No está confirmado si Santilli también se quedará en Balcarce 50 durante el partido. Lo mismo aplica para el subsecretario de Gestión Institucional, Eduardo “Lule” Menem, y el vicejefe de Gabinete ejecutivo, Ignacio Devitt.
La Casa Rosada intenta sostener una línea frente al reclamo de ATE: no habrá asueto, pero cada área resolverá cómo organizar su jornada. En la práctica, eso habilita situaciones distintas según el despacho y la necesidad de mantener guardias mínimas.
En Balcarce 50 también cruzan esa discusión con el operativo de seguridad que ya está en marcha por el partido. El Ministerio de Seguridad reforzó la zona de la embajada británica, la Embajada de Israel y la propia cartera de Seguridad con unos 300 efectivos de la Policía Federal, vallados, anillos de seguridad y unidades de reserva.