Este domingo 7 de junio, miles de fanáticos colmaron el Parque Los Derechos del Trabajador de Villa Domínico, en el partido bonaerense de Avellaneda, para participar del adiós al del histórico líder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota. Ante la afluencia masiva, las autoridades debieron abrir las puertas una hora antes de lo previsto y ya analizan extender la ceremonia formal hasta el lunes o el martes inclusive.
La conmoción nacional se inició el pasado viernes 5 de junio, cuando el influyente músico fue encontrado sin vida en la piscina de su vivienda de Parque Leloir, en Ituzaingó. En las últimas horas, los resultados oficiales de la autopsia trajeron certezas sobre el trágico suceso, determinando que el fallecimiento del artista de 77 años se produjo como consecuencia de un accidente cerebrovascular (ACV).
Kilómetros de fidelidad: la fila llega al límite con Capital
La vigilia espontánea comenzó en la noche del sábado sobre la avenida Bartolomé Mitre y se desbordó por completo durante la madrugada. A casi seis horas de iniciada la ceremonia en el Microestadio Gatica, la fila de seguidores que esperan con banderas, remeras, flores y cartas ya se extiende hasta el mismísimo Puente Pueyrredón, marcando el límite con la Ciudad de Buenos Aires.
Entre las miles de historias que componen la kilométrica espera, se vivieron momentos de profunda emoción y solidaridad colectiva. Los propios fanáticos se organizaron para cederle el lugar y hacer un cordón humano a Carlos, un padre que asistió a la despedida junto a su bebé de seis meses. Quebrado por el dolor e imposibilitado de emitir palabra ante la prensa, el hombre se fundió en un abrazo con su pequeña hija Ofelia antes de ingresar a la capilla ardiente. Entre cánticos y lágrimas, el universo ricotero despide a su eterno capitán en una jornada que promete quedar grabada en la memoria colectiva del rock nacional y dela historia argentina.