El fiscal Facundo Oribones se refirió al planteo realizado por la defensa de Mariela Altamirano y Michel González, quienes sostienen que las infiltraciones hemáticas detectadas en el cuero cabelludo de Ángel López podrían haberse producido a raíz de un electroencefalograma realizado durante la internación y cuestionan las conclusiones de la Junta Médica.
En diálogo con Actualidad 2.0 por Radio del Mar, Oribones aseguró que el informe elaborado por la Junta Médica del Superior Tribunal de Justicia, integrada por las doctoras Bébolo, Dalí y el doctor Marimán, concluye que esas lesiones “no son compatibles con los chupetes que se utilizan para el electroencefalograma”, y las comparó con una presión similar a la de un velcro sobre el cuero cabelludo.
“Desde la Fiscalía entendemos que no hay ningún tipo de discrepancia”, afirmó el fiscal, al tiempo que sostuvo que las supuestas contradicciones señaladas por la defensa no se reflejan en las pericias oficiales.
En ese sentido, explicó que la defensa, a través de las doctoras Vera y Varas, solicitó la intervención del Cuerpo Médico Forense de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, algo a lo que el Ministerio Público Fiscal se opone. “No existen tales contradicciones, lo que proponemos es que eventualmente en un juicio oral se puedan interrogar a los médicos intervinientes”, señaló.
Oribones también defendió la hipótesis acusatoria al remarcar que cuentan con testimonios de vecinos y personal médico, además de la autopsia, que describe lesiones en el cráneo. Si bien reconoció que el informe utiliza términos técnicos como “infiltraciones hemáticas”, aclaró que se trata de lesiones compatibles con golpes internos. “Esto lo vamos a tener que analizar en otra etapa procesal, eventualmente en juicio”, indicó.
Por otra parte, el fiscal confirmó que la investigación continúa en curso y que el Ministerio Público sigue incorporando prueba, incluyendo testimonios de docentes, médicos y vecinos. Estimó que la etapa de investigación se extenderá hasta octubre, momento en el que podrían avanzar hacia una acusación formal.
Respecto a una eventual intervención del Cuerpo Médico Forense de la Corte, Oribones advirtió que ese proceso podría demorar cerca de 10 meses, lo que impactaría en los plazos de la causa, aunque aclaró que la investigación no se detendría.
Finalmente, el fiscal reiteró que la hipótesis principal se mantiene sin cambios y que no hay evidencia que contradiga la participación de los hechos tal como fueron imputados hasta el momento.