La incorporación del estudio histopatológico a la investigación por la muerte de Ángel López abrió una nueva etapa en la causa judicial y generó especulaciones sobre un posible cambio en la carátula del expediente.
Según trascendió, el informe señala que el fallecimiento del niño se produjo por un paro cardiorrespiratorio derivado de una condición respiratoria preexistente, que podría corresponder a un cuadro de neumonía o pulmonía.
A partir de esta información surgieron versiones sobre una eventual modificación de la acusación, que podría pasar de homicidio agravado a abandono de persona seguido de muerte, situación que incluso alimentó hipótesis sobre una posible excarcelación de los imputados: Mariela Altamirano, madre biológica del menor, y Michael González.
Sin embargo, desde la Fiscalía descartaron por el momento cambios en la imputación. El fiscal jefe Cristian Olazábal aseguró que la acusación continúa siendo por homicidio agravado.
“Para mí nada cambió, hay un niño fallecido y los responsables son los inculpados”, sostuvo el funcionario judicial.
En paralelo, la querella encabezada por Roberto Castillo también analiza el informe incorporado recientemente a la causa y adelantó que mantendrá la misma calificación legal para ambos acusados.
Olazábal indicó además que aún resta profundizar distintos aspectos de la investigación y establecer las responsabilidades de todos los involucrados. En ese marco, confirmó que se solicitarán nuevas precisiones técnicas y que serán convocados especialistas externos para revisar el contenido del estudio.
“Cuando tengamos el informe final pediremos precisiones y designaremos consultores expertos para que nos aporten conclusiones. No nos vamos a quedar con un solo dictamen”, afirmó.
Con información de Diario Crónica