El índice de precios al consumidor (IPC) marcó en agosto el menor valor en 14 meses, con un 1,7% que fue celebrado por el Gobierno. Sin embargo, en una segunda lectura del informe aparece la estabilidad de la inflación núcleo en 1,8% por segundo mes consecutivo.
Ese indicador, también conocido como subyacente o core, es uno de los preferidos del equipo económico para seguir la tendencia de la inflación, más allá de la volatilidad mensual puntual que pueda mostrar. Eso sucede porque la inflación núcleo no toma en cuenta los movimientos de los precios estacionales (por ejemplo, verduras o indumentaria) ni regulados (como las tarifas).
Aunque para los analistas privados el dato en sí mismo no muestra una interrupción en la dinámica de desinflación, algunas voces señalan que es un factor que puede ponerle piso a la baja del IPC.
Es el caso de la consultora LCG, que indicó: “Era esperable que la inflación cediera en agosto respecto al salto que había mostrado en julio por el impacto en estacionales. No obstante, la inflación núcleo no cedió en la misma magnitud y sigue siendo elevada, revelando que la inercia todavía resulta muy difícil de domesticar”.
A su turno, Gonzalo Carrera, economista de Equilibra, coincidió en que la estabilidad de la núcleo marca que todavía falta recorrer parte del camino hacia la desinflación y anticipó que en los próximos meses espera que el IPC ronde el 1,8%.
“Es una núcleo estable que tiene a la carne, el rubro que más pesa, casi sin cambios: subió 0,2% mensual. Cuando la carne empiece a reaccionar, hacia fin de año, va a presionar más”, advirtió.
Eric Rittondale, economista jefe de Puente, también consideró que la persistencia de la inflación núcleo sugiere que el proceso de desinflación ingresó en una fase de mayor resistencia y adelantó que a esa medición le costará quebrar decisivamente el piso de 1,5% para acercarse al 1% en el corto plazo.
“No esperamos que la inflación desacelere de manera significativamente más rápida desde estos niveles; prevemos que la inflación mensual en los próximos meses se mantenga oscilando en un rango de entre 1,5% y 2%, en línea con lo que las curvas soberanas de tasa fija y CER ya descuentan para los próximos dos trimestres (en torno a 1,7% mensual en promedio)”, afirmó.
Por su parte, el economista Gabriel Caamaño, socio de la consultora Outlier, sostuvo: “Es muy importante que se mantenga por debajo del 2%, no es preocupante que haya quedado en el mismo nivel del mes previo. Quizá le saca algo de euforia. Continúa la desinflación, con volatilidad y con un ritmo menor al que quisiera el Gobierno, pero sigue”.
Un proceso con altibajos
En junio, la inflación núcleo había sido de 1,6%. El Banco Central (BCRA) elabora su propia medición subyacente, que había dado ese mismo valor al cierre del primer semestre y se había ubicado medio punto porcentual por debajo del promedio de los últimos 12 meses.
Según el último informe de política monetaria, esa evolución favorable daba cuenta de que la reducción de la inflación no se debía solo a factores transitorios y estacionales en ítems específicos del índice de precios al consumidor, sino que respondía a un proceso difundido, atribuible a los determinantes profundos del régimen macroeconómico.
Sin embargo, en julio y agosto la núcleo volvió al 1,8%. “El comportamiento de la inflación núcleo dejó algo que desear: se mantuvo prácticamente en línea con el 1,78% de julio, ubicándose en 1,8%. La buena noticia, entonces, vino más por el lado de los componentes volátiles que por una mejora adicional de la inflación subyacente”, dijeron en PPI.
En la misma línea se manifestó Justina Gedikian, analista de renta fija en Cohen: “Toda la mejora de agosto vino por los precios estacionales, que cayeron 0,9% mensual tras el salto de julio por las vacaciones de invierno, mientras que la inflación núcleo, que es la que mejor refleja la tendencia de fondo, se mantuvo en 1,8% mensual y quedó por encima del nivel general. Los regulados subieron 2,2% en el mes, con vivienda, electricidad y gas al frente. Es decir, hay desinflación, pero la núcleo sigue mostrando resistencia”.