En conferencia de prensa, la fiscal María Laura Blanco informó que los resultados de las pericias genéticas permitieron arribar a conclusiones firmes en la investigación por el femicidio de Valeria. Según confirmó, el ADN hallado en el cuerpo de la víctima corresponde a un único perfil, que coincide con el de la persona que se quitó la vida al día siguiente del hecho.
Blanco detalló que se encontró ADN del agresor debajo de las uñas de Valeria y en la zona genital, mientras que en las uñas del sospechoso también se detectó material genético de la víctima. “Esto nos permite confirmar la hipótesis que se venía barajando desde el inicio de la investigación”, señaló la fiscal.
Asimismo, explicó que si bien la autopsia describe únicamente las lesiones, el conjunto de las pruebas recolectadas —especialmente la presencia de ADN en la zona vaginal— permite afirmar que hubo abuso sexual.
La fiscal destacó especialmente el trabajo realizado por la Brigada de Investigaciones, que llevó adelante un exhaustivo análisis de horas y horas de filmaciones de cámaras de seguridad. A partir de ese relevamiento, se logró reconstruir el recorrido del agresor durante el día previo al crimen.
“Se pudo establecer que esta persona había estado anteriormente en una vivienda, de la cual se retiró solo, y luego se lo pudo ubicar en el camino que realizó hasta llegar al lugar donde ocurrió el femicidio”, explicó Blanco. En las imágenes analizadas se lo observa desplazándose siempre en soledad y llegando al sitio del hecho en el mismo momento en que Valeria pasaba caminando por el lugar.
Finalmente, la fiscal indicó que el autor del femicidio no contaba con antecedentes penales y remarcó que el cruce de pruebas científicas y testimoniales permitió cerrar una etapa clave de la investigación con conclusiones contundentes.