Tras hacer pico en julio, cuando llegó al 12,9% del total, la morosidad en los créditos bancarios a las familias cayó al 12,8% en agosto, según publicó el Banco Central (BCRA). Un informe privado realizado a partir de las bases de datos oficiales anticipó que la mejora se consolidó en septiembre.
“La mora total del sector privado no financiero fue de 7,50% en septiembre, lo que compara con 7,75% en agosto. En el caso de los créditos a familias la mora bajó bastante, de 12,81% a 12,20%, mientras que en el caso de empresas la mora subió marginalmente, de 3,80% a 3,82%”, indicó un informe de la consultora 1816.
El reporte destacó que la caída de la morosidad en septiembre es la segunda consecutiva y la primera de una magnitud relevante. Calculó que el saldo irregular de las financiaciones a familias tuvo un recorte del 4,1% frente al mes anterior.
La consultora Econviews llegó a números similares obre la misma base de datos y detalló: “Entró mucha menos deuda nueva en mora, un 24% menos que en agosto. Casi toda esa deuda llega desde atrasos cortos (situación 2) y ese pase cayó 29%. También ayudó que más deudores se pusieran al día”.
“Otra buena noticia es que, a nivel agregado (familias + empresas), el porcentaje de deuda con entidades financieras en Situación 2 (atraso de hasta 90 días, por lo que no se considera irregular) volvió a bajar en septiembre (hasta 2,52%), alcanzando su nivel más bajo en más de un año”, resaltó el informe de 1816, y recordó que en el pasado los picos de clientes en esa situación habían anticipado los máximos de morosidad registrados los meses siguientes (situación 3, 4 y 5).
La mejora en la irregularidad de las familias se verificó en las 12 principales entidades dedicadas a ese segmento. Segúnla consultora, eso revela que la caída en la mora fue generalizada a nivel del sistema financiero. A la vez, las refinanciaciones volvieron a subir, en línea con las ofertas de los diferentes bancos para extender plazos a tasas más bajas que las pactadas originalmente.
“El saldo refinanciado representó en septiembre el 3,9% del crédito total a las familias y el 0,9% del crédito a empresas, alcanzando nuevos máximos”, indicó el informe de 1816 y estimó que las familias ya refinanciaron deudas por $2,9 billones.
Desde Econviews concordaron en ese monto y puntualizaron: “Si esos deudores sostienen los pagos, la mora de familias tiene más margen para bajar. El riesgo es que uno de cada cinco pesos que entró en mora en septiembre venía de una deuda ya refinanciada”.
Esa compañía agregó algunas líneas sobre la evolución de los pagos atrasados por fuera del sistema bancario y detalló que en los proveedores no bancarios la mora dejó de subir y estimó que sigue en torno al 31%. En las fintech, en tanto, el ratio baja hace dos meses porque el crédito crece cerca de un 4% real por mes, a pesar de que la deuda impaga sigue aumentando. Finalmente, la irregularidad volvió a subir en las tarjetas de crédito no bancarias.
El crédito en pesos, estancado
Tanto funcionarios del BCRA como otras figuras del Gobierno dijeron en varias oportunidades que el pico de morosidad ya había pasado, pero que la baja sería lenta debido a dos factores: que un cliente bancario debe tener varios meses de buen comportamiento de pago para volver a situación regular; y que la colocación de nuevos créditos se desaceleró.
Dado que la morosidad se calcula como una proporción entre el saldo con atraso y el saldo de financiamiento total, la baja creación de nuevo crédito le pone un piso a la mejora en el ratio de irregularidad. Sobre ese punto, 1816 apuntó que, hasta el 23 de octubre, los préstamos en pesos habían subido un 0,9% en términos reales y mejoraron su desempeño con respecto a los tres meses anteriores.
“Aún así, sigue siendo notable lo estancado que está el crédito en moneda local desde el fin de las LEFI a mediados del año pasado, y eso es lo que hace que la mora no baje más rápido pese a las refinanciaciones”, indicó el reporte.