La Organización Mundial de la Salud aseguró que el hantavirus “no es el siguiente Covid”, aunque remarcó que se trata de una enfermedad grave que requiere vigilancia epidemiológica y medidas de prevención adecuadas.
La advertencia surgió luego de confirmarse un brote de hantavirus a bordo del crucero MV Hondius, donde tres pasajeros fallecieron y varios casos permanecen internados en hospitales de Europa y África.
Según informaron las autoridades sanitarias, en el barco se detectó la presencia del virus Andes, una de las variantes más peligrosas del hantavirus debido a su capacidad de transmisión entre personas a través del contacto estrecho, incluido el intercambio de saliva.
Desde la OMS señalaron que, si bien la situación es seguida de cerca, el comportamiento del virus es muy diferente al del Covid-19 y no presenta la misma capacidad de propagación masiva.
No obstante, advirtieron que el virus Andes posee una alta tasa de letalidad, que puede alcanzar hasta el 40% en algunos casos, especialmente cuando el diagnóstico y el tratamiento no se realizan de manera temprana.
El hantavirus suele transmitirse principalmente por contacto con roedores silvestres infectados o con ambientes contaminados por su orina, saliva o excrementos. Sin embargo, la cepa Andes, detectada principalmente en la Patagonia argentina y chilena, es una de las pocas variantes en el mundo con evidencia de transmisión interpersonal.
Las autoridades sanitarias internacionales continúan monitoreando la evolución de los pacientes y el seguimiento de contactos estrechos para evitar nuevos contagios.