El devastador doble terremoto que golpeó la costa norte de Venezuela el pasado miércoles 24 de junio sumó este domingo un primer panorama de su catastrófico impacto económico y material. De acuerdo con un informe preliminar elaborado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), los daños materiales iniciales en viviendas, comercios y activos económicos se estiman en unos 6700 millones de dólares. La evaluación, realizada mediante el sistema de Análisis Digital Rápido (RAPIDA), advierte que al menos 1,7 millones de estructuras se encontraban dentro del radio de las zonas de mayor afectación sísmica.
El relevamiento de la ONU se estructuró a partir de modelos sísmicos, imágenes satelitales y cruces de datos poblacionales capturados en las horas posteriores a los sismos, cuyas magnitudes alcanzaron los 7,2 y 7,5 grados. Los temblores causaron estragos en los distritos con mayor densidad urbana y relevancia económica del país, concentrándose la destrucción en la capital, Caracas, y en los estados de La Guaira, Miranda, Carabobo, Yaracuy y Aragua. Además de los colapsos edilicios, el organismo reportó prolongadas interrupciones en el suministro eléctrico y de servicios básicos en vastas porciones de las regiones afectadas.
Luis Francisco Thais, representante residente del PNUD en Venezuela, remarcó la importancia de estos diagnósticos digitales: “La rapidez y precisión de las evaluaciones iniciales son esenciales para una respuesta efectiva. Al mismo tiempo, cada crisis representa una oportunidad para replantear las estrategias de desarrollo colocando la resiliencia en el centro”. No obstante, el propio organismo internacional aclaró que los U$S 6700 millones no contemplan las pérdidas indirectas por la paralización de la actividad económica ni los costos de reconstrucción a largo plazo, variables que suelen elevar el costo final real entre 1,5 y 3 veces el valor de los daños directos.
Mientras la asistencia humanitaria internacional comienza a desplegarse, las tareas de rescate contrarreloj continúan sobre el terreno. El balance oficial provisorio ya computa 1430 personas fallecidas y más de 3200 heridos. En medio del drama general, la tragedia golpeó de cerca al deporte argentino tras confirmarse el hallazgo sin vida de Yanina Maranella y de sus pequeños hijos Aarón y Ainhoa, esposa y niños del futbolista cordobés Lucas Trejo (defensor del Marítimo de La Guaira), quienes eran intensamente buscados tras el colapso total del edificio donde residían en la golpeada zona costera de Playa Grande.