El licenciado en Ciencias Políticas y docente de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco (UNPSJB), Gonzalo Calvo, afirmó que la decisión del oficialismo de retirar el capítulo referido a la extranjerización de tierras representa una buena noticia, aunque advirtió que el proyecto mantiene otras modificaciones que considera preocupantes.
En diálogo con La Tribuna, por Radio del Mar, explicó que su exposición estuvo centrada en la necesidad de fortalecer la protección de las tierras ubicadas en zonas de frontera y con acceso a recursos estratégicos.
“Mi exposición pasó por un análisis de la problemática de la soberanía y la necesidad de reforzar la protección sobre las tierras en zonas de frontera, en un contexto de creciente disputa mundial por los recursos naturales, minerales críticos y la biodiversidad”, señaló.
“Hay una buena noticia, pero siguen otros capítulos”
Calvo destacó que finalmente el Gobierno retiró el apartado que eliminaba los límites a la compra de tierras por parte de extranjeros, aunque recordó que la iniciativa mantiene otros cambios que serán debatidos.
“Hay una buena noticia, que es que retiraron el capítulo más sensible, el de la extranjerización de la tierra. Pero siguen en tratamiento otros capítulos cuya aprobación entendemos que sería grave en términos de sus consecuencias sociales”, sostuvo.
Entre esos puntos mencionó la agilización de los desalojos rurales y urbanos, modificaciones en la Ley de Manejo del Fuego y mayores restricciones para las expropiaciones por utilidad pública.
Riesgo de especulación tras los incendios
Respecto a la modificación de la Ley de Manejo del Fuego, el especialista sostuvo que eliminar las restricciones para comercializar tierras incendiadas favorecería procesos especulativos.
“Actualmente existe una restricción que busca permitir la regeneración de los ambientes y evitar la provocación de incendios con fines de especulación inmobiliaria. También consideramos peligroso eliminar esa restricción”, afirmó.
La historia de la Ley de Tierras
Durante la entrevista repasó la evolución de la normativa y recordó que las limitaciones a la compra de tierras por extranjeros comenzaron a aplicarse en zonas de frontera desde la década del 40, mientras que la ley vigente fue sancionada en 2011.
“Si se avanzara con la derogación o modificación de esta ley, Benetton o cualquier grupo extranjero podría seguir comprando tierras ilimitadamente o hasta un 25% del total del país”, explicó.
Asimismo, indicó que actualmente alrededor del 5% de las tierras del país se encuentra en manos extranjeras, una superficie equivalente, según ejemplificó, al territorio de la provincia de Río Negro.
“No toda inversión tiene el mismo impacto”
Calvo sostuvo que el debate no debería limitarse al origen del capital sino también al destino de las inversiones.
“No es lo mismo una inversión destinada a producir alimentos que comprar tierras para dejarlas ociosas o con fines de especulación inmobiliaria. Hay un análisis cualitativo que no se está realizando”, expresó.
Soberanía y control del territorio
Finalmente, el docente rechazó la idea de que la discusión se reduzca únicamente a la propiedad privada y sostuvo que el control efectivo del territorio también forma parte de la soberanía nacional.
“Formalmente no hay cesión de soberanía, pero en la práctica pueden formarse enclaves de propiedad extranjera que concentran grandes extensiones y controlan zonas estratégicas. Ese es el riesgo”, concluyó.