La querella que representa a Pablo Grillo solicitó el procesamiento del cabo de Gendarmería Héctor Guerrero, acusado de disparar contra el fotógrafo durante la marcha de jubilados del pasado 12 de marzo. El planteo se realizó en el marco del expediente en el que interviene la jueza María Servini, a días de que se cumpla el plazo para definir la situación procesal del uniformado.
Guerrero está acusado por los delitos de homicidio agravado por abuso de funciones y uso de arma de fuego, en grado de tentativa, abuso de autoridad e incumplimiento a los deberes de funcionario público.

Los abogados de Grillo señalaron que “en las últimas semanas se incorporaron nuevas pruebas -las conclusiones de la División Balística de la Policía de la Ciudad y documentos vinculados a la capacitación y formación de Guerrero-, que confirman la ilegalidad del disparo (lo hizo de la forma prohibida), y el carácter doloso de su conducta (la elección de la manera de disparar fue deliberada ya que sabía que así ponía en peligro la vida de Pablo)”.
Por su parte, Guerrero declaró que “jamás tuve la intención de lastimar”, en relación al disparo de una granada de gas lacrimógeno que impactó en la cabeza del fotoperiodista. Según la investigación, utilizó una pistola lanza gases marca FM de manera “horizontal y antirreglamentaria” en dirección a los manifestantes.
En una carta dirigida a la jueza, la madre de Grillo expresó: “Él sólo tenía una cámara de fotos”. Actualmente, el trabajador de prensa permanece internado en el Hospital de Rehabilitación Neurológica Manuel Rocca, donde continúa con terapias de recuperación diaria.