Comodoro Rivadavia vive una noche que quedará grabada en la memoria colectiva de miles de personas. El Predio Ferial se encuentra colmado por fanáticos que llegaron desde distintos puntos de la Patagonia y del país para presenciar el recital de Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado, en una jornada que adquirió una dimensión especial tras conocerse el fallecimiento del Indio Solari el pasado viernes 5 de junio.
Lo que estaba previsto como un gran encuentro ricotero se transformó en una verdadera ceremonia de homenaje. Desde temprano, los alrededores del predio comenzaron a llenarse de banderas, remeras históricas y tatuajes que reflejan décadas de identificación con la obra de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, el Indio Solari y Los Fundamentalistas.
Dentro del predio, la emoción se hizo sentir en cada rincón. Los cánticos surgieron espontáneamente desde la multitud: “¡Vamos los Redondos!”, “¡Vamos el Indio!” y otros clásicos que acompañaron a generaciones enteras. Cada grito parecía una forma de despedida y agradecimiento hacia uno de los artistas más influyentes de la historia del rock argentino.
“Yo crecí con el Indio, Los Redondos y Los Fundamentalistas en mi vida. Los tengo tatuados en mi piel”, expresó uno de los asistentes visiblemente emocionado. Frases similares se repitieron entre los miles de fanáticos que encontraron en la música del Indio una forma de identidad, pertenencia y resistencia cultural.
La convocatoria superó todas las expectativas y convirtió al Predio Ferial en el epicentro de una despedida colectiva. Familias, grupos de amigos y seguidores de distintas generaciones compartieron una misma emoción: rendir homenaje a una figura que marcó la vida de millones de argentinos a través de sus canciones.
La denominada “última misa eterna” no solo celebra una obra musical. Una noche en la que Comodoro Rivadavia se convirtió en escenario de un tributo multitudinario a un artista que trascendió generaciones y cuyo legado continúa vivo en cada canción.