Este viernes se difundieron los primeros anticipos oficiales de “Villaflor”, el próximo largometraje dirigido por Santiago Mitre que se estrenará a través de la plataforma de streaming Netflix. La obra cinematográfica abordará uno de los capítulos más complejos del terrorismo de Estado en la Argentina: la infiltración militar y el posterior secuestro de las fundadoras de la asociación Madres de Plaza de Mayo a finales de 1977.

La trama hará eje en la figura de Azucena Villaflor, rol que será interpretado por la actriz Verónica Llinás. Villaflor impulsó la creación del movimiento de derechos humanos tras la desaparición forzada de su hijo Néstor y su nuera, convirtiéndose en el blanco principal de los grupos de tareas de la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA). El elenco principal se completa con Peter Lanzani, quien asumirá el papel del oficial naval Alfredo Astiz, ejecutor del espionaje ilegal bajo la identidad falsa de “Gustavo Niño”.

La producción reconstruirá el accionar del denominado “Ángel Rubio”, quien fingió buscar a un hermano desaparecido para ganarse la confianza de las familias que se congregaban en la Iglesia de la Santa Cruz, en el barrio porteño de San Cristóbal. Mediante esa manipulación, el agente encubierto identificó a las referentes de la agrupación, lo que desencadenó el operativo de secuestro masivo ejecutado el 10 de diciembre de 1977, inmediatamente después de la publicación de una solicitada con reclamos en diario La Nación.

Las víctimas de aquella redada, entre quienes se encontraban Villaflor, Esther Ballestrino de Careaga, María Ponce de Bianco y las religiosas francesas Alice Domon y Léonie Duquet, fueron trasladadas a la ESMA y posteriormente asesinadas en los “vuelos de la muerte”. Décadas más tarde, en el año 2005, el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) logró la identificación de los restos de Villaflor, los cuales actualmente descansan en la Plaza de Mayo, el sitio histórico de las marchas del organismo.