La preocupación entre los propietarios de motocicletas en Comodoro Rivadavia continúa en ascenso tras confirmarse una seguidilla de hechos delictivos bajo modalidades coordinadas. A la sustracción de una QJ Motor SRT 800 de una cochera céntrica en calle Viamonte y al violento intento registrado a plena luz del día en Kilómetro 8, se sumó una nueva denuncia en la zona norte de la ciudad que incluyó posteriores maniobras de extorsión telefónica.
El hecho ocurrió en el barrio Los Olivos el pasado viernes a primera hora de la mañana. Según relató el damnificado a Del Mar Digital, los autores sustrajeron el vehículo alrededor de las 6:00 hs: “La tiraron por el cerro y se fueron andando por el barrio Castelli Este”. Cámaras de seguridad de la zona registraron el paso del rodado en plena fuga hacia ese sector.
“Fue unos minutos antes de que salga para el trabajo; se la llevaron a las 6 de la mañana y yo salí a las 7. A mi pareja lo buscan casi en el mismo horario, por unos minutos no nos los cruzamos”, detalló sobre el momento del hecho.
“La moto la tuve como 10 años, la usé para viajar mucho tiempo, estaba toda equipada con faroles, para poner las valijas, el parabrisas… Y bueno, aparte del valor sentimental, ahora estos últimos dos o tres años la re usaba todo el año porque hay días que trabajo doble turno y tengo poco margen de tiempo para llegar de un laburo al otro. Bueno, y ahora después de este evento, el finde anduvo gente merodeando el barrio en la madrugada, estamos asustados con los vecinos”, expresó la víctima sobre el impacto que le generó la pérdida de su herramienta diaria.
Intentos de estafa y pedidos de rescate
Tras el robo, el vecino confeccionó y publicó un flyer en redes sociales y grupos de mensajería con su número de contacto para recabar información. Sin embargo, al día siguiente comenzó a ser blanco de llamados extorsivos.
“El sábado me llamaron de dos números distintos para extorsionarme; me decían que tenían la moto, me pedían plata y querían pactar un punto de encuentro, pero obviamente no accedí”, detalló el denunciante. Las comunicaciones registradas en su teléfono incluyeron una llamada de WhatsApp proveniente de un prefijo internacional (+57, correspondiente a Colombia) y otra con característica de La Rioja (+54 9 382).
Ante esta situación, tanto los damnificados como la Policía recuerdan la importancia de no pactar encuentros privados ni realizar transferencias de dinero ante pedidos de rescate por bienes sustraídos, debiendo aportar cualquier dato certero o avistamiento de los rodados de forma directa en las dependencias policiales.