El presidente Luiz Inácio Lula da Silva, candidato a su cuarto mandato no consecutivo por el Partido de los Trabajadores (PT) y el senador Flávio Bolsonaro, aspirante a su primer mandato como jefe de Estado por el Partido Liberal, tendrán este domingo su primer cara a cara televisado antes del balotaje brasileño, previsto para dentro de una semana. El debate llega tras una primera vuelta en la que el legislador quedó por delante del mandatario.
Flávio Bolsonaro obtuvo 47% de los votos el 4 de octubre, frente al 45% de Lula. Los sondeos habían anticipado una ventaja para el actual presidente, pero el resultado final terminó siendo en favor de su principal rival.
El intercambio será por la noche en los estudios de TV Band, en São Paulo, después de que Lula evitara debatir con su rival antes de los primeros comicios. La campaña entra así en su tramo decisivo con encuestas que describen una competencia ajustada. El senador reúne 51% de intención de voto, contra 49% de Lula, según mediciones de Datafolha y Quaest difundidas durante la semana.
Antes del debate, Flávio Bolsonaro encabezará un acto en la avenida Paulista de São Paulo. La movilización busca reforzar la presencia pública de su candidatura antes de una jornada que puede influir en los votantes aún indecisos. El aspirante de derecha, de 45 años, es hijo del ex presidente Jair Bolsonaro, quien gobernó entre 2019 y 2022. Su padre recibió una condena de 27 años de cárcel por golpismo.
El senador prometió que liberará al ex mandatario si llega a la Presidencia. Aun así, afirmó que reservarle un puesto en un eventual gobierno “no está en el radar”. En materia de seguridad, Flávio Bolsonaro insistió en una propuesta de endurecimiento frente al delito, que aparece como la principal inquietud de los brasileños. Esta semana planteó una línea más dura que la aplicada en El Salvador contra las pandillas.
“Los que piensan que soy radical en seguridad pública no han visto nada todavía”, dijo el candidato. Luego sostuvo que el modelo salvadoreño le “parece poco”. El legislador aseguró que Brasil será una de las siete potencias del mundo si es electo presidente.
El viernes, Flávio Bolsonaro acusó a Lula de manipular al electorado insistiendo en políticas como la reducción de la semana laboral y la gratuidad del transporte público los fines de semana. “Lula engaña a la gente para conseguir votos, yo trabajo con la verdad”, resaltó.
En Río de Janeiro, el músico Caetano Veloso llamó a participar de un “acto por la democracia” en la playa de Copacabana. La convocatoria reúne a decenas de artistas y se integra a una seguidilla de movilizaciones de sectores de izquierda en las grandes ciudades. Las manifestaciones tienen una presencia destacada de estudiantes y movimientos sociales. Sus consignas apuntan contra la posibilidad de un nuevo gobierno de extrema derecha, bajo frases como “Bolsonaro nunca más”.
La actividad contrasta con la menor movilización que había mostrado ese sector político antes de la primera vuelta. Ahora, los actos buscan trasladar a las calles la disputa que Lula enfrenta en las urnas.