El meteorólogo Walter Maza explicó las causas del fuerte fenómeno de marejada y oleaje inusual registrado en los últimos días sobre la costa atlántica, que también tuvo impacto en sectores cercanos a Comodoro Rivadavia.
Según detalló, todo se originó por la formación de un profundo centro de baja presión ubicado entre el sudeste de Mar del Plata y el este de Punta Tombo, sobre el Atlántico Sur.
“Se produjo un centro de baja presión al sureste de Mar del Plata y este de Punta Tombo. Ese centro de baja presión profundo generaba vientos intensos, detectados por tecnología satelital, con intensidades superiores a los 90 kilómetros por hora”, explicó en diálogo con Actualidad 2.0 por Radio del Mar.
Maza indicó que la persistencia de estos vientos sobre la superficie marítima generó un fuerte desarrollo del oleaje, con distintos tipos de olas, entre ellas las llamadas olas de viento y el denominado mar de fondo.
En ese sentido, precisó que el fenómeno tuvo diferentes intensidades a lo largo de la región: “Sobre el Golfo de San Jorge, en cercanía de Comodoro Rivadavia, la altura de ola en algunos momentos llegó a 4 metros. En zonas como Quequén y Necochea pudo haber alcanzado los 7 metros”.
El especialista añadió que en el punto de mayor intensidad, la altura de ola llegó incluso a valores superiores: “La máxima altura que he podido visualizar fue de 11 metros en el Atlántico Sur, en esa franja imaginaria entre el sudeste de Mar del Plata y Punta Tombo”.
Además, explicó que la combinación entre el oleaje, la marea astronómica y la pleamar generó impactos en sectores costeros, como el avance del mar sobre zonas urbanas en algunos puntos del país.
Respecto a la duración del fenómeno, Maza señaló que si bien el sistema de baja presión ya se alejó, aún persisten efectos residuales: “Todavía quedan resabios de esa marejada. La persistencia disminuye, pero la onda sigue, con menor intensidad”.
En cuanto a la comparación con condiciones normales, indicó que no existen registros precisos locales, pero sí estimaciones satelitales que permiten identificar cuándo los valores son inusuales.
Finalmente, descartó que se trate de un tsunami meteorológico en este caso: “Prima facie no es un meteotsunami porque fue un proceso progresivo. Estos fenómenos son repentinos y de otra naturaleza. Acá hablamos de marejadas y oleaje fuera de lo común, pero no de un meteotsunami”.
El especialista no descartó que fenómenos similares puedan repetirse en la región, dependiendo de la ubicación e intensidad de los sistemas de baja presión y las condiciones de marea.