El encuentro, que tuvo lugar en la ciudad de Washington, contó también con la participación del embajador argentino ante la Casa Blanca, Alec Oxenford. Durante la charla, los protagonistas dialogaron sobre la realidad política del país caribeño y evaluaron cómo una posible transición democrática podría influir positivamente en la seguridad y la estabilidad de toda la región.
La dirigente venezolana, quien reside en el exterior tras recibir el máximo galardón de paz en Noruega, destacó la labor del Gobierno argentino en materia de derechos humanos y protección diplomática. En este sentido, agradeció formalmente el asilo brindado a los miembros de su equipo de trabajo, quienes permanecieron protegidos en la residencia de la embajada argentina en Caracas durante catorce meses hasta que pudieron ser trasladados de forma segura.
Asimismo, el intercambio sirvió para ratificar la exigencia internacional por la liberación de los presos políticos, tanto venezolanos como extranjeros, que se encuentran detenidos en Venezuela. Por su parte, Machado compartió su visión sobre el futuro electoral y sostuvo que, mediante un proceso de votación manual, el país podría completar una transición institucional en un periodo de nueve a diez meses, dependiendo del momento en que se inicie dicho camino.
Esta reunión se produjo en una jornada de intensa actividad diplomática para el canciller Quirno, quien previamente había encabezado la firma de un nuevo acuerdo comercial bilateral entre Argentina y los Estados Unidos.