Gimnasia y Esgrima dio otro golpe histórico en Santiago del Estero al derrotar a Quimsa por 80 a 79, estirando la ventaja en la serie final de la Liga Nacional a un inmejorable 2-0 antes de regresar a la Patagonia. Tras un cierre no apto para cardíacos en el Estadio Ciudad, el escolta juvenil Martiniano Dato analizó en Deporte Total las claves de un plantel que volvió a dar muestras de su personalidad en los momentos más críticos del juego.
“Hambre y convicciones es lo que nos sobra… y huevo”, disparó con una sonrisa el perimetral de Gimnasia al evaluar el carácter del grupo para revertir las adversidades. El arranque del partido no fue el ideal y el propio jugador admitió que el equipo fue superado inicialmente: “No salimos sin energía, sino que ellos nos superaron en energía. Sabíamos que no estábamos viviendo un buen primer tiempo, no estábamos con mucha eficacia en los tiros y no estábamos claros en ofensiva y mucho menos en defensa”. Sin embargo, la reacción no se hizo esperar: “En el segundo tiempo nos propusimos igualarla o superarla y, jugada por jugada, pelota por pelota, supimos volver a nuestra esencia”, remarcó.
La mentalidad de Favarel y las múltiples remontadas
El desarrollo del partido obligó al Mens Sana a remontar una desventaja de 14 puntos, luego otra de 10 y, finalmente, un marcador adverso a escasos segundos del final. Al ser consultado sobre el espíritu para no dar el brazo a torcer estando 1-0 arriba en la serie de visitantes, Dato le otorgó gran parte del mérito al entrenador: “Creo que eso tiene mucho que ver con Pablo (Favarel), que nos mete mucho en la cabeza. Tiene una fuerza de convicción y nos la contagia de manera muy grande. Las ganas y el hambre que nos transmite son increíbles”.
El juvenil resumió el factor determinante de la victoria como una combinación de factores internos: “Es trabajo, confianza, convicción, confiar en el compañero, ganas, hambre, pero creo que más que nada es la convicción de que todos queremos lo mismo”, enfatizó.
Juventud y la fiesta que se viene en Comodoro
Con varios integrantes del plantel dando sus primeros pasos en instancias definitivas de la Liga, el manejo de la ansiedad y el rigor de los partidos es un desafío cotidiano. “Durante todos los playoffs lo dije: somos un grupo de muchos jóvenes. Muchos estamos haciendo nuestras armas en el playoff. Sabíamos que por ahí los árbitros podían respetarnos como no, pero la manejamos de la mejor manera que nos sale”, analizó con madurez.
Ahora, la expectativa de toda la ciudad se traslada al Socios Fundadores para los juegos 3 y 4, donde el Verde tendrá la oportunidad de definir la historia ante su gente. De todas formas, Dato mantiene los pies sobre la tierra de cara a lo que viene: “Sabemos que esto es muy largo, estamos arriba en la serie pero no significa nada. También sabemos que allá en Comodoro la gente se hace sentir mucho y que el ambiente va a estar increíble”, concluyó.