Mayo comenzará con una nueva ola de ajustes que vuelve a poner en jaque el equilibrio económico de los hogares argentinos. Aunque la inflación muestra señales de desaceleración, distintos rubros clave actualizarán sus valores y reactivarán la presión sobre el costo de vida, especialmente en servicios esenciales.
Durante el quinto mes del año, al menos ocho incrementos impactarán de forma directa en los gastos mensuales. Entre los principales se destacan las subas en medicina prepaga, alquileres, servicios de conectividad y combustibles, en un escenario en el que el Gobierno intenta contener los precios sin frenar completamente la actualización de tarifas.
En el caso de las prepagas, las empresas ya notificaron aumentos de hasta el 3,4% en las cuotas, que también alcanzarán a los copagos. Firmas como Swiss Medical, Sancor Salud, Avalian y Prevención Salud aplicarán los incrementos más altos, mientras que OSDE y Galeno ajustarán entre el 3,2% y el 3,3%, según el plan. Desde el sector explican que las subas responden al incremento sostenido de costos operativos.
Por su parte, los alquileres bajo contratos regidos por la antigua ley tendrán en mayo un aumento del 32,05%. Si bien se trata de un ajuste elevado, continúa la tendencia de desaceleración registrada desde comienzos de 2025. El Índice de Contratos de Locación (ICL) viene mostrando una baja progresiva en los porcentajes mensuales, aunque todavía en niveles altos.
Los servicios de internet, cable y telefonía también tendrán nuevos retoques, con subas cercanas al 4,5%, según la empresa y el tipo de servicio. Las notificaciones ya comenzaron a llegar a los usuarios, anticipando un nuevo golpe al bolsillo en servicios cada vez más indispensables.
En cuanto a los combustibles, se espera un posible incremento impulsado por la actualización del impuesto a los combustibles líquidos. A esto se suma el vencimiento, el próximo 16 de mayo, del congelamiento de precios que había dispuesto YPF. La combinación de estos factores podría derivar en nuevas subas en los surtidores, luego del reciente aumento registrado el 29 de abril en Comodoro Rivadavia.
En materia de servicios públicos, aún resta la confirmación oficial de los aumentos en las tarifas de electricidad y gas. Sin embargo, se prevé que los ajustes continúen en línea con la reducción de subsidios impulsada por el Gobierno.
Los incrementos llegan en un contexto sensible, donde el Ejecutivo busca consolidar la desaceleración inflacionaria y recuperar el poder adquisitivo. Sin embargo, la continuidad de subas en servicios básicos limita ese objetivo y mantiene la presión sobre los ingresos.
De esta manera, mayo se perfila como un mes clave para evaluar el impacto de la política económica en la vida cotidiana, con aumentos en múltiples frentes y el desafío de sostener el equilibrio entre precios y consumo.