El momento de mayor tensión se produjo cuando su ingeniero de pista en Alpine, Stuart Barlow, le informó sobre el ingreso del auto de seguridad y la sanción por exceso de velocidad en la calle de boxes. “La puta madre… ¿Qué? ¿En serio? ¿Dónde?”, lanzó Colapinto indignado. A pesar de que el piloto ensayó una defensa aclarando que había activado el limitador antes de la curva, la penalización fue irreversible y afectó a varios competidores debido a las complejidades del sector de ingreso.
Una carrera trabada y con toques de principio a fin
El desarrollo de la competencia fue sumamente frustrante para el piloto bonaerense, quien reconoció la imposibilidad de realizar sobrepasos en el trazado callejero. Tras un relanzamiento condicionado por una bandera roja de 45 minutos debido al estado del asfalto, el monoplaza del argentino sufrió daños en el alerón delantero tras quedar envuelto en roces con Fernando Alonso, Nico Hülkenberg y, sobre el cierre, con Carlos Sainz.
“Día difícil. Imposible de adelantar y… me golpearon por todos lados en la carrera”, analizó con amargura tras finalizar la prueba. En sus declaraciones posteriores ante la prensa, el joven de 23 años fue contundente respecto al balance del fin de semana: “Una carrera muy larga y frustrante. No salió nada. En el relanzamiento me chocó Fernando, hizo que lo chocara a Hülkenberg, un desastre. Fue un finde complicado, da un poco de bronca”.
La carrera en el Principado quedó en manos del italiano Andrea Kimi Antonelli (Mercedes). Sin tiempo para lamentos, Colapinto y la escudería Alpine ya apuntan a dar vuelta la página de forma inmediata. La revancha de la Fórmula 1 será el próximo domingo 14 de junio a partir de las 10:00 (hora de Argentina), cuando se ponga en marcha el Gran Premio de Barcelona-Cataluña.