Lionel Messi volvió a establecer una marca en el fútbol de Estados Unidos. Con 26 goles en 31 partidos, el delantero argentino terminó como máximo anotador de la temporada regular 2026 de la Major League Soccer (MLS) y se convirtió en el primer jugador en conquistar la Bota de Oro en dos temporadas consecutivas. A los 39 años, el rosarino ratificó su vigencia y amplió su influencia en el campeonato norteamericano.
El capitán de Inter Miami consiguió la distinción con cuatro tantos de ventaja sobre su escolta, el croata Petar Musa, de FC Dallas. El tercer lugar de la clasificación quedó para Sam Surridge, de Nashville SC, quien cerró la fase regular con 21 goles. Messi alcanzó la cima de la tabla de artilleros pese a no convertir en la última jornada, en la que su equipo igualó 3-3 frente a Charlotte FC.
La nueva conquista prolonga lo conseguido en 2025, cuando también había liderado la tabla de goleadores con 29 tantos, superando a Denis Bouanga y al propio Surridge, ambos con 24. En aquella temporada, además, Messi fue el máximo asistidor de la MLS, con 19 pases de gol, y recibió el reconocimiento como Jugador Más Valioso (MVP). Su rendimiento volvió a instalarlo entre los principales candidatos a repetir ese premio en 2026.
El último encuentro de la fase regular tuvo un desarrollo inesperado para Inter Miami. El conjunto dirigido por Cristian González llegó al descanso con una ventaja de 3-0, gracias a los goles de Ian Fray, Luis Suárez y Rodrigo De Paul. Messi participó en la gestación de las dos primeras conquistas con asistencias en jugadas de pelota parada, pero el equipo no pudo sostener la diferencia durante el complemento.
Charlotte FC reaccionó en la segunda mitad y consiguió rescatar un empate. Liel Abada marcó dos veces, a los cinco y diez minutos del segundo tiempo, mientras que Rodolfo Aloko estableció el 3-3 definitivo a los 90, después de aprovechar un rebote tras un remate de Tyger Smalls que había impactado en el poste. El resultado no modificó la posición de Inter Miami en la tabla, que terminó segundo en la Conferencia Este con 60 puntos.
El equipo de Messi afrontará ahora los playoffs con ventaja de localía en la serie al mejor de tres partidos frente a Columbus Crew, que terminó séptimo en la conferencia. Además, consiguió clasificarse por cuarta temporada consecutiva a la Copa de Campeones de la Concacaf. En paralelo, Nashville SC cerró la fase regular con 77 puntos y estableció un nuevo récord de la MLS, al superar los 74 que Inter Miami había conseguido en 2024. Para Messi, el desafío será trasladar su extraordinaria producción goleadora a la etapa decisiva del campeonato.