El dolor y la conmoción siguen marcando a la familia de las víctimas del trágico accidente fatal ocurrido el viernes sobre la Ruta Nacional N°3, a la altura de Garayalde. Augusto Bría, familiar directo de las personas fallecidas, compartió el duro relato de cómo vivieron las primeras horas tras el siniestro.
“Es algo inimaginable, desgarrador”, expresó al recordar los momentos posteriores al accidente. Según relató, recientemente logró comunicarse con un testigo que arribó al lugar poco después del choque. “Me dijo que cuando llegó vio el accidente, pero mi mamá y mi hermano ya estaban fríos. Cuando vio a mi sobrino, lo rescató y le dieron los primeros auxilios junto con una señora diputada. Ahí se dieron cuenta de las quebraduras en los brazos”, contó.
El familiar también indicó que, según la información preliminar que manejan, el impacto habría favorecido por ventaja al vehículo Toyota involucrado, aunque aclaró que continúan en contacto con la Fiscalía para determinar la velocidad de cada rodado y esclarecer completamente lo ocurrido. “Estamos en contacto con Fiscalía para determinar la velocidad de cada uno y no dejar dudas. Si aparece algún testigo, también vamos a aportar datos”, señaló.
La tragedia golpeó profundamente a una familia numerosa y muy unida. “Somos seis hermanos. Mi papá falleció hace seis años y éramos muy unidos. Mi mamá quería salir el jueves porque el sábado era el cumpleaños de 15 de mi hija, ya teníamos todo preparado”, relató con profundo dolor.
En cuanto al estado de salud del menor sobreviviente, confirmó que se encuentra internado y será sometido a intervenciones quirúrgicas. “Mi sobrino tiene quebrado el fémur y los dos brazos. Le harán dos cirugías. Está estable y llegó neurológicamente bien, lúcido”, indicó.
También destacó la rápida respuesta de los servicios de emergencia. “La ambulancia llegó enseguida desde Garayalde”, afirmó.
El familiar explicó que varios integrantes de la familia que residen en el exterior se encontraban viajando para acompañar a sus seres queridos. “Mis hermanos que están en el exterior llegarían hoy cerca de las 19 horas. Conseguir los pasajes fue desesperante”, expresó.
Augusto también recordó el dramático momento en que sospechó que algo no estaba bien. “Mi hermano nunca contestaba mensajes cuando manejaba. Yo me entero porque mi hermana, que falleció, venía compartiendo la ubicación en tiempo real. Vi que quedó en un punto y ya no me daban los tiempos. Llamé, no me contestaban, me comuniqué con el jefe de la Unidad Regional y ahí, sin pensar, me lo contó”, relató.
Mientras la investigación avanza para esclarecer las circunstancias del siniestro, la familia permanece unida y acompañándose en medio del profundo dolor por la pérdida.