El legendario músico, cantante, compositor y percusionista uruguayo Rubén Rada falleció este miércoles a los 83 años, luego de atravesar un complejo cuadro de salud que había obligado a su internación semanas atrás. La noticia fue informada por Montevideo Portal y confirmada por HELVECIA.
Rada, una de las figuras más reconocidas de la música popular uruguaya, había sido internado a comienzos de agosto tras presentar una infección pulmonar y un cuadro de neumonía bilateral. En los primeros días, los reportes médicos señalaban que se encontraba en recuperación y de buen ánimo, pero su estado de salud se agravó en las últimas horas.
Nacido el 16 de julio de 1943, Rada desarrolló una extensa trayectoria artística que trascendió las fronteras de Uruguay. Su obra estuvo profundamente vinculada al candombe, género que fusionó con el rock, el jazz, el blues, la murga y otras expresiones musicales, convirtiéndose en uno de los principales referentes de la música uruguaya.
A lo largo de su carrera integró y encabezó numerosos proyectos musicales. Entre ellos se destaca Tótem, emblemática banda surgida a comienzos de la década de 1970 y considerada una de las formaciones fundamentales del candombe-beat uruguayo.
Hasta pocas semanas antes de su fallecimiento, Rada continuaba trabajando y proyectando nuevas presentaciones. En abril había anunciado el regreso de Tótem y recientemente había puesto en marcha en YouTube el ciclo “¿Quién va a cantar?”, una propuesta de encuentros musicales junto a artistas de diferentes géneros.
Precisamente, para octubre tenía previstos dos espectáculos vinculados al reencuentro de Tótem, proyectos que finalmente no podrá concretar.
El músico también había atravesado anteriormente problemas de salud. En 2015 fue hospitalizado para realizarse una angioplastia coronaria y en 2017 permaneció internado durante tres días debido a un pico de presión.
Con su partida se va una de las voces y presencias más singulares de la cultura uruguaya. Durante más de seis décadas, Rubén Rada construyó una obra que llevó el candombe y la identidad musical del país a escenarios de Uruguay y del mundo, dejando un legado que atraviesa generaciones.