La creación de Radar para el Desarrollo Sostenible abre un nuevo espacio de participación en las discusiones ambientales de la región. La organización civil, que tendrá como director ejecutivo al ex subsecretario de Ambiente de Comodoro Rivadavia, Nicolás Coluccio, buscará aportar una mirada técnica y legal, promover el diálogo entre los distintos sectores y acompañar el desarrollo productivo con criterios de cuidado ambiental.
En diálogo con Actualidad 2.0 por Radio Del Mar, Coluccio explicó que la iniciativa surgió a partir de su experiencia de más de 22 años como integrante de organismos de aplicación y control ambiental. Durante ese recorrido, señaló que identificó una ausencia en las discusiones: la participación de la comunidad con herramientas técnicas y legales.
“En la Patagonia nos falta una pata, que es la voz del ambiente o la voz de la comunidad en las discusiones ambientales. Tenemos el Estado que controla, tenemos las empresas que son las controladas, pero falta una pata que desde lo técnico-legal pueda aportar a la discusión”, sostuvo.
En ese sentido, aclaró que Radar no pretende constituirse como una organización dedicada exclusivamente a denunciar problemáticas, sino que buscará acompañar los procesos productivos, identificar posibles incumplimientos y generar espacios de diálogo con las autoridades y las empresas.
“El tema es acompañar el desarrollo productivo, no desde la denuncia y quedarse en pedir el avance del desarrollo, sino justamente todo lo contrario. Es acompañar ese desarrollo para que tengan un cumplimiento legal, marcando los desvíos que se puedan llegar a encontrar y generando los consensos con la autoridad de aplicación”, explicó.
El pasivo ambiental petrolero, uno de los principales ejes de trabajo
Uno de los temas que Radar buscará abordar con especial atención será la situación de los pozos petroleros inactivos dentro del ejido urbano de Comodoro Rivadavia. Coluccio consideró que la ciudad presenta una problemática ambiental particular por la convivencia entre instalaciones petroleras antiguas y el crecimiento de los sectores urbanos.
“Comodoro está atravesada por una problemática ambiental muy importante. Tenemos instalaciones petroleras antiguas y activas hoy en día que se encuentran hermanadas con el desarrollo social. Y esto genera no solo condiciones de pasivos ambientales, sino condiciones de inseguridad en la actualidad para las personas”, advirtió.
El director ejecutivo de la organización afirmó que existen normativas que debieron cumplirse y que, según su evaluación, no fueron aplicadas como correspondía por las empresas ni controladas oportunamente por los organismos estatales.
En ese contexto, señaló que actualmente hay más de 1.700 pozos inactivos en el ejido de Comodoro Rivadavia, una situación que consideró uno de los desafíos más importantes para la ciudad.
“Va a ser uno de los temas más arduos en el que me voy a meter”, anticipó.
Como primera medida, Radar buscará solicitar información a las autoridades provinciales competentes, particularmente al Ministerio de Hidrocarburos, para conocer en detalle la situación de esos pozos y poner los datos a disposición de la comunidad.
Coluccio aclaró que el objetivo no es generar preocupación, sino brindar información para que los vecinos conozcan la dimensión del problema y puedan participar de la búsqueda de alternativas.
“Las primeras acciones que vamos a tomar es solicitar la información a las autoridades de aplicación correspondientes y tratar de poner a disposición del vecino esta información, pero no con la idea de generar ni pánico ni mucho menos, sino para que todos conozcamos cuál es la realidad y que entre todos podamos vislumbrar una posible solución”, indicó.
Además, planteó que algunas respuestas pueden implementarse a corto plazo, mientras que otras requerirán procesos más extensos. Sin embargo, advirtió que la falta de intervención podría dejar consecuencias ambientales para las próximas generaciones.
Efluentes y contaminación costera: la necesidad de una solución integral
Durante la entrevista, Coluccio también analizó la problemática de los efluentes cloacales y el saneamiento de la costa de Comodoro Rivadavia, en el marco de las iniciativas municipales para avanzar con un diagnóstico de la situación costera.
Para el referente de Radar, el abordaje no debe limitarse a intervenir sobre las consecuencias visibles de la contaminación, sino que requiere revisar todo el sistema de tratamiento y disposición de los efluentes.
“Yo iría antes al principio, nosotros estaríamos atacando el síntoma de la enfermedad y no la enfermedad propiamente dicha. Nosotros tenemos que ver la realidad completa”, expresó.
En ese sentido, recordó que Comodoro se encuentra en una zona semidesértica y necesita transportar agua a través de un acueducto de aproximadamente 140 kilómetros. Por eso, consideró necesario repensar qué sucede con el recurso una vez que es utilizado en los hogares.
“Si la idea es pasarla por una planta de tratamiento y después verterla al mar no tiene mucho sentido. Entonces para mí lo que tenemos que buscar entre todos es una solución integral”, sostuvo.
Entre las alternativas que mencionó, propuso estudiar la posibilidad de implementar plantas modulares de tratamiento que permitan abordar los problemas por sectores y reutilizar el agua para otros usos.
También señaló que no existen soluciones únicas para una problemática de estas características, debido a la extensión territorial de Comodoro y a las dificultades que presenta la ubicación de las plantas de tratamiento, que requieren grandes superficies y pueden generar inconvenientes por los olores.
Respecto de las acciones que lleva adelante el Municipio para diagnosticar el estado de la costa, Coluccio consideró que se está avanzando en la dirección correcta.
“Si vos no conocés el problema no podés proponer soluciones. El problema es saber a ciencia cierta cuál es la afectación que se está generando en las costas”, afirmó.
A partir de ese diagnóstico, explicó, será posible determinar las características de los efluentes, su carga bacteriológica y orgánica, y establecer qué tipo de infraestructura de tratamiento necesita la ciudad.
“Sin información es muy difícil proponer soluciones. Estamos iniciando el camino, creo que es la forma y deberíamos entre todos acompañar esa situación”, concluyó.