Conocido por su extenso paso al frente de la cartera económica provincial y del sector financiero, Oscar Antonena mostró su costado más introspectivo al detallar su labor como tarotista y presentar la experiencia “Copas & Tarot”, que tendrá lugar el próximo viernes 18 de septiembre a las 19:00 en el Hotel Lucania Palazzo de Comodoro Rivadavia.
En diálogo con Nuestras Mañanas, el exfuncionario aclaró que su interés por las disciplinas de autoconocimiento no surgió de un día para el otro, sino que convivió con su trayectoria laboral a lo largo de décadas. «Esto viene desde que tengo uso de razón; transcurrí más de 30 años en psicoanálisis e hice cursos de Reiki mientras trabajaba en el sector financiero y público. Llega un momento en que uno decide despojarse de ciertos trajes y ponerse al servicio desde otro lugar», señaló.
Al ser consultado sobre el vínculo entre las finanzas y los arquetipos, Antonena remarcó que ambas disciplinas abordan la energía y la confianza: «En economía el valor se basa en la confianza y el flujo. En el tarot, los oros no representan solo dinero estático, sino un recurso dinámico que entra y sale de nuestra órbita. No se trata de predecir el futuro, porque eso anularía el libre albedrío, sino de entender las potencias del presente y cómo opera el inconsciente».
Durante la entrevista, el exministro fue consultado sobre la presencia de la astrología y el tarot en la dirigencia política: «Ustedes no se imaginan la cantidad de gente; cuanto más arriba vamos, más encontramos. Siempre existió el tabú de calificarlo como brujería, pero desde los egipcios los gobernantes tenían asesores que interpretaban mapas simbólicos. Hoy muchos funcionarios de alto rango y presidentes recurren a personas que ofician de acompañamiento para la toma de decisiones», aseguró, amparándose en el secreto profesional para no dar nombres propios.
Por último, Antonena brindó detalles de la propuesta que encabezará en la ciudad petrolera, un encuentro de tres horas con cupos reducidos donde se conjuga la degustación de vinos con el análisis de los arquetipos de Marsella: «La copa que se llena con vino oficia de elemento para aflojar los mandatos y tensiones cotidianas; es un espacio pensado para que cada participante pueda abrir preguntas y conectar con lo que le pasa».