El acto se desarrolló este jueves, en la sala de reuniones del Municipio, con la presencia de Othar Macharashvili; el presidente de la Agencia Comodoro Conocimiento, Rubén Zárate; el secretario de Infraestructura, Obras y Servicios Públicos, Fernando Ostoich; el rector de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco (UNPSJB), Gustavo Fleitas; e integrantes del equipo de profesionales de la casa de altos estudios.
Cabe destacar, que el convenio firmado establece un marco general de cooperación para la integración, evaluación, análisis técnico, asesoramiento y monitoreo de iniciativas vinculadas al Cerro Hermitte, priorizando la atención de la emergencia y la definición de estrategias de intervención en el corto plazo. En este sentido, se articularán los equipos técnicos y los resultados producidos por la Universidad con el plan de abordaje definido junto a las empresas IATASA y SRK.
Al respecto, Macharashvili destacó especialmente el rol de la comunidad académica y profesional que intervino en este proceso a través de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco: “en momentos difíciles, tomar decisiones y emitir informes no fue sencillo, porque no solo estaba en juego la profesión, sino el riesgo humano, que está por delante de todo. Poder trabajar y brindar información precisa, profesional y tecnológica era fundamental”.
El jefe comunal explicó que “muchos querían que brindáramos información y contención inmediata. Hoy tenemos un contrato que vincula a las empresas, a la universidad y a los profesionales que van a emitir los informes, que serán la piedra angular de las próximas decisiones. Tenemos el compromiso de trabajar por el futuro de la ciudad”, afirmó.
Asimismo, sostuvo que el abordaje del Cerro Hermitte debe enmarcarse en una mirada más amplia sobre el desarrollo urbano y los cambios ambientales. “El cerro se expresó. Vamos a trabajar sobre este esquema, pero dentro de una mirada mucho más global. La ciudad nos habla y nos da información sobre lo que está pasando en la naturaleza de nuestra región, que está cambiando”, indicó.
Contemplar factores de riesgo urbano de carácter geológico, hídrico y ambiental
Entre los ejes centrales del convenio, se destaca el diseño y puesta en marcha de un sistema integral de monitoreo y alerta temprana, basado en la adopción de tecnologías pertinentes y orientado a contemplar factores de riesgo urbano de carácter geológico, hídrico y ambiental. Además, se prevé la creación de un observatorio permanente de riesgo urbano, recuperando y aprovechando los avances desarrollados en el Observatorio Oceanográfico del Golfo San Jorge, particularmente en lo relativo a estructuras de datos, software, sistemas de sensorización y modelos analíticos.
En paralelo, se acordó consolidar el programa Infotierra, radicado en la Agencia Comodoro Conocimiento y Desarrollo, fortaleciendo la cooperación entre el ámbito académico universitario, los distintos niveles de gobierno, organizaciones profesionales, entidades especializadas, empresas y trabajadores. El programa contempla la evaluación del nivel de criticidad del riesgo urbano en la totalidad de los barrios de la ciudad; la revisión integral y actualización de la normativa vigente desde un enfoque de gestión del riesgo; la generación de espacios para la adopción de nuevas tecnologías bajo el concepto de Smart City; y la incorporación de dinámicas participativas ciudadanas y vecinales en los procesos de planificación estratégica del territorio.
Sobre el tema, Rubén Zárate, valoró la concreción del acuerdo como la materialización de una visión estratégica. “Hemos cumplido con el planteo de materializar un concepto donde la universidad, el gobierno y la sociedad pueden encontrar cooperación para resolver temas de política pública. Es también un mensaje claro: la política pública debe estar cada vez más asociada a la producción científica, a la solidez técnica y a decisiones que no solo respondan a la coyuntura, sino que tengan proyección hacia el futuro”, afirmó.
Asimismo resaltó que el convenio no se limita a la respuesta ante la emergencia en el Cerro Hermitte. “Además de atender la situación actual, van a surgir protocolos específicos con más equipos de la universidad para realizar una revisión integral de las condiciones de planeamiento urbano, considerando los niveles de criticidad bajo la teoría del riesgo. Esto nos permitirá encontrar nuevas fórmulas para gestionar la ciudad hacia el futuro, sabiendo que lo ocurrido en Hermitte no necesariamente está circunscripto solo a ese sector”, explicó.
Por su parte, Fernando Ostoich señaló que la información temprana fue determinante para preservar vidas. “Nos permitió que no tengamos que lamentar ninguna víctima fatal y evacuar a todas las personas que estaban en el medio de la catástrofe sin un solo rasguño. Eso fue gracias a que estuvieron en los momentos que los necesitábamos y nos brindaron información precisa para poder actuar y reaccionar”, sostuvo.
También valoró las conclusiones técnicas posteriores al gran deslizamiento registrado en el Cerro Hermitte, las cuales posibilitaron continuar con una línea de acción lógica y planificada. “Hoy estamos siguiendo esos mismos pasos que nos permitieron resguardar a los vecinos y concretar el contrato con IATASA, SRK y la universidad, para contar con un formato de trabajo técnico y profesional que nos permita tomar decisiones correctas y darle previsibilidad a los sectores afectados”, afirmó.
Insumo clave para la gestión del riesgo
En el marco de este trabajo conjunto, también se firmó un convenio específico que permitirá la ejecución de estudios técnicos integrados en el área del Cerro Hermitte, destinados a la caracterización geológica, geotécnica, geofísica, topográfica e hidrológica, como insumo clave para la gestión del riesgo, la planificación territorial y la evaluación de condiciones de habitabilidad y mitigación.
El alcance técnico del convenio comprende la ejecución coordinada de cinco ítems fundamentales: sedimentología y estratigrafía con muestreo; caracterización topográfica y geológica; caracterización geotécnica de estratos sanos y movilizados; caracterización geofísica y geotécnica del subsuelo en los sectores de Los Tilos, El Marquesado y Mazaredo; y estudios básicos hidrológicos e hidráulicos para la mitigación del riesgo hídrico en cuencas urbanas del Cerro Hermitte.
En ese contexto, Gustavo Fleitas indicó que este acuerdo “es ratificar el compromiso que tiene el Estado y, por sobre todo, nuestra universidad, en el vínculo con el Estado Municipal. Debemos mantener y fortalecer este lazo, porque la universidad aporta conocimiento, ciencia y la capacidad técnica para que la sociedad viva mejor”, sostuvo.
Ante la contingencia, Fleitas subrayó que la respuesta fue inmediata. “Cuando el intendente nos convocó, incluso en plena etapa de receso, no lo dudamos. Coincidíamos en la necesidad de dar una respuesta inmediata y poner a disposición los recursos con los que contábamos. La universidad aportó un valioso recurso humano que trabajó codo a codo, colaborando con todo lo que estaba a nuestro alcance”, expresó.
Por último, José Paredes, geólogo de la UNPSJB, valoró la concreción del acuerdo. “Fue un proceso que llevó tiempo, porque son muchas acciones de distintas áreas, complementarias entre sí y que abordan múltiples problemáticas de manera conjunta”, explicó.
Y agregó: “Este respaldo institucional nos ayuda mucho y nos obliga a cumplir con las acciones propuestas en el marco de la universidad, colaborando con IATASA y SRK para alcanzar una solución lo más rápida y precisa posible”, sentenció.
De esta manera, el Municipio continúa consolidando un abordaje integral, científico y articulado para brindar respuestas concretas, no solo a los afectados por el deslizamiento del cerro Hermitte, sino a toda la comunidad, priorizando la seguridad, la planificación responsable y el desarrollo sostenible de la ciudad.