Sin foto
La semana política en Chubut dejó mucho más que una sucesión de hechos aislados. Expuso, con nitidez, un entramado de tensiones institucionales, urgencias económicas y disputas de liderazgo que atraviesan a la provincia en un momento particularmente sensible. La crisis del cerro Hermitte en Comodoro Rivadavia fue el detonante visible, pero detrás de ese episodio emergen capas más profundas de conflicto político y reconfiguración de poder.
La grieta entre el gobernador Ignacio Torres y el intendente Othar Macharashvili volvió a quedar en evidencia. Ambos coincidieron en territorio comodorense, pero no compartieron agenda ni fotografía. En política, las imágenes hablan tanto como las palabras. Y la ausencia de una foto conjunta, en medio de una emergencia que afecta a vecinos concretos, no es un dato menor.
El movimiento del cerro Hermitte obligó al Municipio a desplegar recursos humanos y materiales desde el primer día. Superada la etapa más crítica, la gestión local enfrenta ahora el desafío estructural: reubicar familias que deberán abandonar definitivamente sus hogares. En ese proceso, el viceintendente Maximiliano Sampaoli sostuvo presencia cotidiana en el territorio, mientras el intendente también participó en distintos momentos, incluso atravesando tensiones con vecinos. Sin embargo, en el Concejo Deliberante surgieron reclamos por presuntas ausencias y falta de diálogo. Sampaoli admitió que pudo haber déficits comunicacionales. La crisis no solo exige recursos; también exige cercanía.
La visita del gobernador sumó un capítulo político adicional. Un título periodístico que lo presentaba llegando “para ponerse al frente de la situación y ayudar al intendente” generó malestar en el Ejecutivo local. La lectura fue clara: sugería incapacidad municipal. Torres recorrió la empresa que construirá 52 viviendas y anunció la reasignación de 300 millones de pesos para estudios técnicos sobre habitabilidad. Pero también dejó una declaración que incomodó: instó a los concejales a prohibir nuevas edificaciones en zonas no aptas. Aunque la normativa ya existe, el mensaje fue interpretado como una intromisión en facultades locales. Las formas importan, y en contextos tensos pesan aún más.
La distancia volvió a manifestarse días después, cuando la Provincia decidió presentarse como querellante en la causa iniciada tras la denuncia de un intento de coima para boicotear el inicio de clases. La mayoría de los intendentes acompañó la medida. La ausencia de la firma de Macharashvili no pasó desapercibida. No se trata solo de un expediente judicial: es un gesto político que profundiza la percepción de distanciamiento.
Rápido
Mientras tanto, Torres mostró reflejos ante otros focos potenciales de conflicto. Tras las protestas policiales que tuvieron epicentro en Santa Fe, recibió al Consejo de Bienestar Policial y comprometió paritarias en marzo. También anunció un bono de 250 mil pesos para docentes, buscando evitar tensiones en el inicio del ciclo lectivo. Son decisiones que revelan una estrategia preventiva, consciente de que el clima social puede escalar con rapidez.
Pero estas medidas se dan en un contexto financiero complejo. El Ejecutivo provincial vuelve a recurrir a la colocación de bonos para obtener liquidez y afrontar compromisos inmediatos. Gobernar hoy no es solo administrar voluntades políticas; es administrar flujos de caja.
Y la plata no aparece
En paralelo, el frente energético suma incertidumbre. La adjudicación de Manantiales Behr, dentro del proceso de desinversión de YPF, colocó a Robella Energía en el centro del debate. Su oferta de 570 millones de dólares superó ampliamente a Pecom y a San Martín Energía. Sin embargo, la salida de uno de sus socios generó dudas sobre la disponibilidad del capital comprometido. La empresa obtuvo una prórroga hasta fines de febrero para completar el esquema financiero. Si no logra reunir los fondos (que con el IVA asciende a 700 millones de dólares aproximadamente), la segunda oferta podría asumir el primer lugar. En una provincia donde el petróleo define economía y empleo, la incertidumbre sobre un yacimiento emblemático trasciende lo empresarial y se convierte en cuestión política.
El intendente Othar Macharashvili utilizó la red social X para referirse al tema al señalar que “No voy a mirar para otro lado mientras toman decisiones desde Buenos Aires que dejan equipos parados y trabajadores en la incertidumbre en nuestra ciudad. Si la venta de Manantiales Behr se hizo sin garantías reales, la responsabilidad política y empresarial es de YPF y de su conducción. No se puede entregar un activo estratégico y después lavarse las manos cuando no aparecen los fondos”.
Reforma
A nivel nacional, la media sanción de la reforma laboral agregó otro vector de división. Las senadoras Andrea Cristina y Edith Therenzi acompañaron el proyecto en línea con el gobernador, mientras Carlos Linares votó en contra. En Diputados, la representación chubutense volverá a fragmentarse, con votos adelantados negativos de referentes ligados al sindicalismo y al peronismo, y apoyos provenientes de La Libertad Avanza. El mapa político provincial aparece dividido, atravesado por alineamientos nacionales y disputas territoriales.
Incluso el incendio en el despacho de Andrea Cristina, finalmente atribuido a un desperfecto eléctrico, sumó un episodio inesperado a una semana cargada de especulaciones y tensiones.
En definitiva, Chubut transita un momento donde confluyen emergencias sociales, redefiniciones energéticas, reformas estructurales y fragilidades financieras. Pero el hilo conductor es otro: la dificultad para construir coordinación política en escenarios de crisis. La sociedad no evalúa quién tiene razón en la disputa; evalúa quién ofrece soluciones. Y cuando la fragmentación se impone sobre la cooperación, el costo no lo pagan los dirigentes, sino los ciudadanos.
La pregunta de fondo es si la dirigencia provincial será capaz de transformar la tensión en articulación institucional. Porque en tiempos de emergencia, la grieta no es solo un problema político: es un riesgo estructural.
*Director Periodístico Radio Del Mar/Del Mar Digital