El primer día del cónclave para elegir al nuevo líder de la Iglesia Católica finalizó este miércoles sin definición. Desde la chimenea de la Capilla Sixtina, el humo negro anunció al mundo que aún no hay Papa.
La votación, realizada por los 133 cardenales con derecho a sufragio, no alcanzó el umbral de los dos tercios necesarios —89 votos— para proclamar a un nuevo pontífice. El proceso continuará este jueves con nuevas rondas, tal como indica el protocolo del Vaticano: dos votaciones por la mañana y dos por la tarde.
Este cónclave marca un hecho histórico por su composición: participan representantes de 70 países, lo que lo convierte en el más diverso hasta el momento. La amplia presencia de cardenales provenientes de regiones tradicionalmente relegadas dentro de la Iglesia refleja el legado que deja el papa Francisco.
El anuncio del nuevo Papa llegará con la fumata blanca y el esperado “Habemus Papam” desde el balcón de la Basílica de San Pedro, en Roma. Hasta entonces, el mundo seguirá atento al humo que marque el futuro de la Iglesia Católica.
Fuente: Agencia de Noticias Argentinas.