José Nahuelmilla, fue imputado este martes por el homicidio ocurrido durante la tarde del domingo en el barrio San Martín. En una audiencia de control de detención realizada en los tribunales locales, la jueza penal Daniela Arcuri declaró legal la aprehensión del sospechoso y autorizó la apertura formal de la investigación penal por el delito de homicidio agravado por el uso de arma de fuego.
De acuerdo con la reconstrucción presentada por la fiscal general Verona Dagotto y la funcionaria Leila Ritta, el hecho se desató alrededor de las 13:40 en la intersección de las calles Los Perales y Las Fresas. Según la acusación, ambos hombres —quienes se conocían desde la infancia— mantuvieron una acalorada discusión que derivó en agresiones físicas. La fiscalía sostuvo que Sotomayor persiguió a Nahuelmilla, le disparó primero a la pierna y, cuando la víctima ya se encontraba indefensa sobre el suelo, le efectuó un segundo disparo al tórax con un revólver calibre .32 que le perforó un pulmón y le causó la muerte por shock hipovolémico.
Por su parte, el imputado prestó declaración ante la magistrada y alegó haber actuado en legítima defensa. Sotomayor sostuvo que Nahuelmilla intentó atacarlo con un cuchillo tras una disputa previa en un domicilio donde compartían bebidas alcohólicas. El acusado manifestó que extrajo el revólver de su campera y disparó a la pierna para repeler la agresión, negando en forma tajante haber tirado contra la víctima cuando esta se encontraba caída. Cabe señalar que, tras el hecho, el propio imputado se había entregado de forma espontánea ante los efectivos de la Seccional Séptima que arribaban a la escena.
Al momento de definir la medida de coerción, la representante del Ministerio Público Fiscal solicitó originalmente seis meses de prisión preventiva fundamentando la existencia de riesgo de entorpecimiento, ya que tanto el acusado como la familia del fallecido y los testigos presenciales residen en el mismo sector del barrio. El defensor público Alejandro Varas cuestionó la extensión del plazo y sugirió un mes de restricción. Finalmente, la jueza Arcuri resolvió fijar la prisión preventiva en cuatro meses mientras avanzan las pericias balísticas sobre los elementos secuestrados —un revólver .32 y una tumbera hallados en la zona— y la toma de testimonios complementarios.
Con información y foto de Diario Crónica