La intensa lluvia registrada el lunes en Comodoro Rivadavia volvió a poner en discusión la capacidad de la ciudad para evacuar grandes cantidades de agua en períodos cortos. En diálogo con Nuestras Mañanas, la ingeniera Paula Ramos señaló que es necesario avanzar con obras de infraestructura pluvial para reducir los riesgos ante fenómenos meteorológicos extremos.
Ramos participará del quinto encuentro de la Federación de Periodistas por el Planeta (FOPEA), donde expondrá sobre las alternativas de ingeniería para contener el impacto de las lluvias intensas.
La profesional explicó que el fenómeno de El Niño está asociado a excesos de precipitaciones y otros eventos climáticos extremos en distintas regiones del país. Según indicó, los pronósticos de los especialistas anticipan que estas condiciones podrían mantenerse hasta fin de año, aunque remarcó la importancia de escuchar las evaluaciones específicas para la región.
El suelo y los desagües, dos factores clave
Al analizar las dificultades que enfrenta Comodoro para evacuar el agua, Ramos destacó las características del suelo local, que presenta una capacidad limitada de absorción en determinados sectores. En ese contexto, sostuvo que es necesario combinar las obras públicas con medidas de prevención en las viviendas.
Entre las alternativas, mencionó la colocación de césped y superficies permeables en los patios, además de la correcta instalación de canaletas, cordones cuneta y conductos que permitan dirigir el agua de lluvia hacia los sistemas de evacuación y, cuando corresponda, hacia el mar.
La ingeniera también advirtió sobre las conexiones incorrectas entre los desagües pluviales y la red cloacal. Según afirmó, una parte importante de las construcciones de la ciudad en lugares no habilitados con ocupaciones irregulares, se habría realizado sin intervención profesional, lo que puede derivar en instalaciones inadecuadas.
“Te sorprendería saber la cantidad de casas que envían el agua pluvial a la cloaca”, señaló. Explicó que estas conexiones pueden provocar desbordes, levantar las tapas de las cámaras y hacer que el agua circule por las calles sin control.
De siete reservorios proyectados, solo se construyó uno
Uno de los puntos centrales de la entrevista fue el proyecto de construcción de reservorios que surgió después de la emergencia climática de 2017. Ramos recordó que la iniciativa contemplaba siete estructuras destinadas a retener temporalmente el agua de lluvia y reducir el impacto de los grandes caudales.
“Comodoro tenía un proyecto de siete reservorios. Una obra financiada por el Estado Nacional. Y solo se alcanzó a construir uno”, afirmó.
La ingeniera consideró que es necesario retomar ese tipo de iniciativas y avanzar con las obras previstas para mejorar la respuesta de la ciudad ante precipitaciones intensas.
Además de los reservorios, mencionó la necesidad de desarrollar sistemas pluviales, mejorar las descargas de agua y ejecutar trabajos de infraestructura vial vinculados con la prevención de inundaciones.
Ramos remarcó que las obras de ingeniería deben complementarse con acciones cotidianas de mantenimiento. En ese sentido, recomendó limpiar las canaletas de las viviendas y verificar que los desagües estén en condiciones de funcionar correctamente.