Desde la entidad explicaron que, con demasiada frecuencia, las personas con discapacidad auditiva quedan completamente marginadas de los anuncios importantes debido a fallas técnicas o de organización en la puesta en escena de las actividades públicas.
El rol de los medios: enfocar a los intérpretes
El primer eje de la solicitud fue dirigido a los canales de televisión y plataformas digitales que realizan coberturas en vivo. La organización pidió formalmente que, al transmitir conferencias de prensa, actos protocolares o declaraciones públicas de las autoridades, se incluya y se enfoque de manera correcta a los Intérpretes de Lengua de Señas Argentina (ILSA).
Según detallaron, en muchas oportunidades los profesionales de la lengua de señas quedan fuera del plano de la cámara, quedan tapados por zócalos informativos o directamente no aparecen en la pantalla, anulando cualquier posibilidad de comprensión para los usuarios de esta lengua. “La comunidad sorda también quiere saber qué dicen nuestros funcionarios y tiene derecho a acceder a la información en igualdad de condiciones”, remarcaron con firmeza desde la FASS.
Un llamado a los equipos de ceremonial y protocolo
Por otra parte, la agrupación hizo extensivo el pedido al personal de ceremonial de las distintas órbitas estatales que planifica la logística de los encuentros presenciales. En ese sentido, advirtieron que un evento no es verdaderamente accesible si las personas sordas asistentes son ubicadas en sectores alejados o con mala visibilidad hacia el escenario.
La fundación solicitó que se dispongan las sillas, las tarimas y los espacios físicos de modo que los destinatarios puedan observar con total claridad los movimientos y las manos de los intérpretes ILSA. “Un acto accesible también implica disponer los espacios para las personas sordas en un lugar adecuado y visible; si no, el acto no cumple su función”, enfatizaron.
El documento concluye con una sentida interpelación social que resume la esencia del reclamo colectivo: “Sean empáticos. Nosotros también queremos ‘escuchar’, y solo podemos hacerlo a través de las manos de los intérpretes”.