La morosidad de las familias argentinas alcanzó en mayo su nivel más alto en más de dos décadas, según los últimos datos del Banco Central de la República Argentina (BCRA). La irregularidad de los créditos otorgados a los hogares llegó al 12,8%, reflejando un nuevo deterioro en la capacidad de pago.
De acuerdo con el Informe de Bancos del organismo, el indicador de mora del crédito al sector privado se ubicó en 7,7%, con un aumento de 0,4 puntos porcentuales respecto de abril y de 5,1 puntos en comparación con el mismo período del año anterior.
El principal factor de esta suba fue el comportamiento de los préstamos destinados a las familias. En mayo, la irregularidad de este segmento creció 0,7 puntos porcentuales frente al mes anterior y 8,3 puntos interanuales, aunque el ritmo de deterioro mostró una moderación en los últimos meses.
Los créditos personales, los más afectados
Los créditos personales registraron el mayor nivel de mora, con un 15,9%, lo que representa un aumento de 10,4 puntos respecto de mayo del año pasado.
En segundo lugar, se ubicaron las tarjetas de crédito, con una irregularidad del 13,1%, mientras que los préstamos con garantía prendaria alcanzaron el 7,7%. Los créditos hipotecarios presentaron un nivel menor, con un 1,6%.
En el caso de las empresas, la situación mostró un menor deterioro: la mora se ubicó en 3,5% durante mayo, aunque también registró una suba respecto del año anterior.
Las cuotas ganan peso sobre los ingresos
Según el informe de Estabilidad Financiera del BCRA, en abril la carga mensual de los servicios de deuda representó el 24,1% de la masa salarial formal. Las estadísticas presentan que dos años antes, esta no llegaba al 9%.
El organismo explicó que uno de los factores influyentes fue el cambio en las condiciones de financiamiento, donde las tasas reales de los créditos pasaron a tener un mayor impacto sobre los deudores.
Los jóvenes y las entidades no bancarias, los sectores más comprometidos
Además, los datos presentan que la morosidad afecta con mayor intensidad a los jóvenes de entre 18 y 25 años. El nivel de irregularidad supera el 40%, mientras que disminuye de forma progresiva en los grupos de mayor edad.
También se observa una diferencia según el tipo de entidad otorgante. Las entidades no financieras, que concentran cerca del 17% del crédito a familias, presentan niveles de mora cercanos al 30%, muy por encima del sistema bancario tradicional.
Pese al incremento de los incumplimientos, el BCRA señaló que el sistema financiero mantiene niveles sólidos de solvencia y liquidez. Las previsiones de los bancos cubrían en mayo el 86,3% de la cartera irregular, mientras que el capital del sistema alcanzó el 30,7% de los activos ponderados por riesgo.
Con información de Infobae.