Estados Unidos comenzó a aplicar nuevos aranceles a las importaciones provenientes de unos 60 socios comerciales, entre ellos Argentina. Esto ocurre luego de que el gobierno de Donald Trump determinara que esos países no lograron detener de manera adecuada el trabajo forzado.
Los nuevos gravámenes entraron en vigencia este viernes y van desde el 10% hasta el 12,5%. La medida reemplaza un arancel anterior que había vencido este 24 de julio.
La Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) confirmó que Argentina forma parte del grupo de países alcanzados por un arancel del 10%. Según explicó el organismo, la decisión responde a investigaciones sobre el uso de trabajo forzoso en la producción de bienes importados.
El organismo señaló que, tras una evaluación realizada el 2 de junio de 2026, determinó que las políticas y prácticas de las economías investigadas vinculadas a la prohibición de importar productos elaborados con trabajo forzado “no son razonables”.
Entre los países incluidos junto a Argentina figuran Bangladesh, Camboya, Canadá, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, India, Indonesia, Jordania, Malasia, México, Pakistán, Sri Lanka, Trinidad y Tobago y el Reino Unido.
Los aranceles aplicados bajo este criterio están vinculados a cuestiones laborales, ambientales o sanitarias. Estos puntos dificultan sus cuestionamientos por parte de los países afectados o de los importadores.
Argentina y Estados Unidos habían firmado en febrero un tratado recíproco de comercio e inversión. Desde la USTR indicaron que la administración estadounidense utiliza los aranceles y los acuerdos comerciales como herramientas para respaldar a los trabajadores estadounidenses y reducir desequilibrios comerciales.