Los indicadores de Wall Street exhiben movimiento dispar este viernes, con un Dow Jones de Industriales que sube 0,3% y el panel tecnológico Nasdaq un 0,6% negativo. A las 11:40 horas, el índice S&P Merval de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires cae 0,7%, a 3.300.000 puntos.
Entre los ADR y acciones de compañías argentinas que son operados en dólares en Nueva York hay mayoría de bajas, aunque de escasa magnitud. Destacan Satellogic (-6,3%), Banco Macro (-1,7%) y Loma Negra (-1,7%).
Los bonos soberanos en dólares -Bonares y Globales- restan 0,3% en promedio, mientras que el riesgo país de JP Morgan asciende ocho unidades para la Argentina, en los 442 puntos básicos, en lo más alto desde el 11 de junio.
Los precios de los futuros del petróleo caían cerca de un 3% el viernes, pero siguen apuntando a importantes ganancias semanales debido a la preocupación por la interrupción de los flujos energéticos en el Mar Rojo y al temor a una mayor escalada en la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán.
Los futuros del Brent del Mar del Norte para septiembre cedían 3,04 dólares, o un 3%, a USD 97,65 el barril, tras haber cerrado por encima de los 100 dólares en la sesión anterior por primera vez desde mayo, después de que los hutíes, alineados con Irán, dijeron haber atacado dos petroleros saudíes en el Mar Rojo. El contrato se mantenía en camino de registrar una subida alrededor del 9% esta semana.
Los futuros del WTI (West Texas Intermediate) en EEUU bajaban 2,42 dólares, o un 2,6%, hasta situarse en USD 89,77 por barril, encaminados a registrar una suba semanal de casi el 8 por ciento.
“Los principales centros de producción de petróleo o las rutas de suministro están rodeados por la guerra… Las perspectivas a corto plazo son alcistas”, afirmó a Reuters John Evans, analista de PVM Oil Associates.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, prometió un “castigo militar de gran envergadura” para Irán y sus aliados hutíes tras los ataques en el Mar Rojo.
Irán había estado presionando a los hutíes para que cerraran el estrecho de Bab el-Mandeb, puerta de acceso al Mar Rojo, si Estados Unidos continuaba atacando las infraestructuras energéticas iraníes. Se trata de la segunda ruta más importante para el transporte de energía, después del Estrecho de Ormuz.