El conflicto surge a partir de las capacitaciones que se están brindando a profesionales de otros profesorados para que puedan dar clases de inglés. Según expresaron desde el sector estudiantil, esta medida los inhabilita en su ejercicio profesional, ya que permite que personas sin la formación específica del profesorado ocupen los espacios curriculares del idioma.
Durante la jornada, los manifestantes utilizaron el espacio para “comunicar las bases del reclamo y reflexionar sobre lo que significa ser docente de inglés y la importancia de la interculturalidad en las aulas”.

La convocatoria, que se extendió durante la tarde, incluyó la presencia de estudiantes con carteles y ropa abrigada para enfrentar las bajas temperaturas. Según indicaron los organizadores, la intención fue visibilizar una problemática que afecta directamente su salida laboral y la formación especializada que exige la carrera.