Con la llegada de la temporada de faena casera, las autoridades sanitarias volvieron a insistir en la necesidad de extremar los cuidados para prevenir la triquinosis, una enfermedad que puede transmitirse a las personas a través del consumo de carne de cerdo o sus derivados cuando no cuentan con los controles sanitarios correspondientes.
Desde el área de Salud recordaron que toda carne obtenida mediante faena domiciliaria debe someterse a un análisis de laboratorio antes de ser consumida o utilizada para elaborar chacinados. La técnica de Digestión Artificial es el único método autorizado para detectar la presencia del parásito Trichinella spp. y constituye la principal garantía de seguridad para los consumidores.
Los especialistas remarcan que el parásito no modifica el aspecto, el olor ni el sabor de la carne, por lo que no puede detectarse a simple vista. Además, aclaran que prácticas como el salado, el ahumado o el secado de los productos no eliminan el riesgo de contagio.
Entre las recomendaciones también se destaca adquirir carne y embutidos únicamente en establecimientos habilitados, mantener buenas condiciones de higiene en los criaderos, evitar alimentar a los cerdos con residuos o desperdicios y controlar la presencia de roedores, factores que reducen significativamente el riesgo de transmisión.
En caso de realizar una faena para consumo familiar, las autoridades aconsejan enviar una muestra de entraña para su análisis y esperar el resultado negativo antes de consumir o elaborar productos derivados. Si se detecta la presencia del parásito, la carne no debe destinarse al consumo.
La triquinosis puede provocar fiebre, dolores musculares, hinchazón de párpados, diarrea, vómitos y otros síntomas que suelen aparecer entre algunos días y varias semanas después de ingerir alimentos contaminados. Ante cualquier sospecha, se recomienda consultar de inmediato a un centro de salud.