El objetivo de la mediación era evitar la ofensiva militar de Estados Unidos y un posible derramamiento de sangre en Venezuela.
La intermediación estuvo a cargo del cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado del Vaticano y ex nuncio en Caracas. Según los documentos filtrados, Parolin se reunió de urgencia el pasado 24 de diciembre con el embajador de Estados Unidos ante la Santa Sede, Brian Burch.
En dicho encuentro, el enviado del Papa buscó conocer los planes de la Casa Blanca y propuso formalmente que se le permitiera a Maduro un exilio seguro en Rusia, país que aparentemente estaba dispuesto a otorgar el asilo bajo la garantía de seguridad de Vladímir Putin.
Las condiciones de la oferta
La propuesta vaticana buscaba evitar la captura forzada de Maduro; que finalmente ocurrió una semana después; ofreciéndole trasladarse a Rusia, Qatar o Turquía. Entre los puntos clave de la negociación se encontraban:
- Garantías de seguridad personal para el líder venezolano.
- Posibilidad de que Maduro conservara su patrimonio.
- Evitar la desestabilización total del país caribeño.
Desde la Santa Sede calificaron como “decepcionante” la filtración de los detalles de estas conversaciones confidenciales, asegurando que los fragmentos publicados no reflejan con total precisión el intercambio diplomático mantenido con las autoridades estadounidenses.
La figura de Parolin, uno de los nombres que suena con más fuerza para suceder a León XIV, queda así en el centro de una de las maniobras diplomáticas más complejas de los últimos tiempos en América Latina.