La preservación del Chalet Huergo, uno de los monumentos históricos más emblemáticos de Kilómetro 3 y de Comodoro Rivadavia, atraviesa un escenario de extrema vulnerabilidad. Así lo advirtió la ingeniera Sandra Orlandi, integrante del Laboratorio de Suelos, Hormigones y Asfaltos de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco (UNPSJB), en una entrevista concedida al programa La Tribuna de Radio Del Mar.
La especialista explicó que el inmueble convive con dos patologías marcadas e independientes: por un lado, vicios y agregados propios de su historia constructiva —al que calificó como una conjunción heterogénea de etapas sin mantenimiento adecuado durante décadas—; y por el otro, el avance inexorable de la erosión costera marina.
“En estudios que realizamos durante la pandemia, el talud costero retrocedía en promedio a razón de un metro por año hacia el edificio. Se pierde el pie del talud por el impacto del oleaje y luego cae la cresta, acercando el acantilado cada vez más al chalet. Si no se ejecuta una obra de contención en la base, como un enrocamiento similar al del Chenque o la playa de tanques, el proceso erosivo continuará avanzando”, remarcó Orlandi en diálogo con Martín Coliboro.
Daños recientes y vandalismo
Durante una visita técnica efectuada esta semana con estudiantes de la cátedra de Ingeniería Civil, el equipo detectó no solo una profundización de las fallas estructurales y grietas, sino también un alarmante cuadro de vandalismo.
“Hacía tiempo que no ingresaba y realmente lo vi muy deteriorado. Las personas del Municipio que nos acompañaron constataron que habían forzado una puerta ventana. Había roturas en el interior y habían robado cables de la red eléctrica, picaportes y elementos de bronce. Al estar descuidado, genera la falsa sensación de abandono”, lamentó la profesional, señalando que el edificio reúne un incalculable valor histórico para la identidad comodorense.
Fondo de financiamiento patrimonial
Consultada sobre el costo económico que implicaría frenar el colapso del predio, la ingeniera aclaró que el abordaje requiere una mirada integral y financiamiento específico de preservación. “Muchas veces se cree que la Municipalidad debe afrontar estos costos con recursos corrientes. Al ser patrimonio histórico nacional y regional, los fondos para obras de esta escala suelen gestionarse ante organismos específicos. Lo primero que debe hacerse es actualizar los estudios geológicos y topográficos para definir una solución factible antes de que sea tarde”, concluyó.