Este 29 de marzo se cumplen nueve años del inicio del temporal de 2017, un fenómeno climático extraordinario que dejó a Comodoro Rivadavia atravesando días de incertidumbre, angustia y un despliegue solidario que aún hoy permanece en el recuerdo.
Las precipitaciones comenzaron durante la madrugada y, con el correr de las horas, la intensidad no dio tregua. Lo que en un principio parecía una lluvia persistente se transformó rápidamente en una emergencia generalizada. En pocos días, la acumulación de agua superó ampliamente los registros habituales para la región, provocando inundaciones, deslizamientos de barro y daños estructurales en distintos puntos de la ciudad.
Barrios como Juan XXIII, Laprida, Saavedra, Moure, Km 3, Km 8 y Pueyrredón, entre otros, quedaron entre los más comprometidos. Muchas familias debieron abandonar sus hogares ante el avance del agua y el barro, mientras que otras permanecieron aisladas durante horas o días, a la espera de asistencia.
El impacto del temporal no solo se reflejó en las viviendas afectadas, sino también en la infraestructura urbana. Calles cortadas, grietas de gran tamaño y sectores completamente intransitables formaron parte del escenario que dejó el fenómeno climático, obligando a desplegar operativos de emergencia en toda la ciudad.
Sin embargo, en medio de la crisis también se destacó el compromiso de la comunidad. Vecinos, voluntarios y distintas instituciones trabajaron en conjunto para asistir a los damnificados, organizar donaciones y colaborar en las tareas de limpieza y recuperación.
A nueve años de aquellos días que marcaron un antes y un después, el temporal de 2017 sigue siendo una referencia inevitable en la memoria colectiva de Comodoro, tanto por la magnitud de los daños como por la respuesta solidaria que emergió en uno de los momentos más complejos que atravesó la ciudad.