Los siete detenidos en el marco de la investigación por el hallazgo de aproximadamente 60 kilos de droga en Comodoro Rivadavia participaron este domingo de una audiencia de control de detención, que se desarrolló entre las 15 y las 19 bajo un fuerte operativo de seguridad.
Según informaron fuentes judiciales a Del Mar Digital, las detenciones fueron declaradas legales y la Fiscalía formalizó la investigación penal contra los siete sospechosos por el delito de tráfico de estupefacientes agravado.
Durante la audiencia, el Ministerio Público Fiscal solicitó medidas de coerción para los imputados, con el objetivo de garantizar el desarrollo del proceso judicial. El pedido fue concedido por la Justicia Federal.
Como resultado, seis de los acusados quedaron bajo prisión preventiva, mientras que para la séptima persona, una mujer, se dispuso el arresto domiciliario debido a que tiene un hijo pequeño.
El procedimiento judicial se realizó dentro del plazo previsto para el control de las detenciones, luego de que los sospechosos quedaran privados de su libertad en el marco de las actuaciones impulsadas por la Fiscalía.
La causa continúa en etapa de investigación, con siete personas formalmente imputadas por un delito vinculado al tráfico de estupefacientes. Las medidas dispuestas buscan asegurar la continuidad del proceso mientras se profundizan las diligencias para esclarecer las circunstancias del caso.
“Ruta Austral”
La Policía del Chubut a través de la Brigada de Drogas Peligrosas y con la colaboración de Prefectura Naval Argentina desarticuló una presunta organización narco que operaba entre Buenos Aires y Comodoro Rivadavia, tras un año de investigación. El operativo “Ruta Austral” incluyó 11 allanamientos en Comodoro, Buenos Aires y Mendoza, con siete detenidos y el secuestro de más de 61 kilos de cocaína, pastillas de MDMA, armas, municiones, dinero y ocho vehículos.
La investigación comenzó en octubre de 2025, a partir del operativo “Viento Blanco”, en el que se incautaron 20 kilos de cocaína. Según la hipótesis policial, la banda trasladaba droga desde el norte argentino, con presuntas conexiones en Bolivia, utilizando vehículos con compartimientos ocultos.
Los investigadores identificaron un departamento en el barrio porteño de Monserrat, desde donde se habrían coordinado los movimientos, y un taller mecánico de Comodoro, que presuntamente era utilizado para retirar los estupefacientes escondidos en los rodados.
