El costo de los créditos en pesos volvió a dispararse y encendió las alarmas entre economistas y consultoras. Según datos del Banco Central (BCRA), la tasa promedio de adelantos en cuenta corriente alcanzó el 80,9% el 13 de agosto, lo que implica una suba de 23,7 puntos en lo que va del mes.
El encarecimiento del financiamiento llega en un contexto de mayor morosidad y de menores opciones de refinanciación para familias y empresas. En paralelo, las tasas de préstamos personales también se mantienen elevadas, con un promedio del 71,2%.
El esquema monetario impulsado por el BCRA, bajo la conducción de Santiago Bausili, busca restringir la cantidad de pesos en circulación para contener la demanda de dólares y la inflación. Sin embargo, los analistas advierten que la contracara de esa estrategia es la creciente dificultad para acceder al crédito y el impacto negativo en la actividad económica, en la antesala de las elecciones.
Desde LCG señalaron que “estas tasas reales bastante positivas restringirán el crédito, aumentarán la mora y mantendrán el dinamismo económico anestesiado”. En la misma línea, Épyca Consultores advirtió que la volatilidad en tasas de corto plazo lleva a los bancos a racionar préstamos y exigir más garantías, lo que complica aún más el financiamiento de consumo y capital de trabajo.
El panorama crediticio, ya tensionado en los últimos meses, amenaza con profundizar la suba de la mora en préstamos personales y tarjetas, en un escenario donde las familias tienen cada vez menos margen para sostener sus deudas.