En comunicación con el programa Actualidad 2.0 (Radio Del Mar) el politólogo, director del Centro de Estudios Internacionales de la UCA y especialista en relaciones internacionales, Tomás Mujica, brindó un pormenorizado análisis sobre el escenario de tensión bilateral entre Argentina y Chile a raíz del avance del proyecto petrolero británico Sea Lion en aguas circundantes a las Islas Malvinas.
El foco de fricción se reavivó tras conocerse la preparación de un embarque logístico desde Punta Arenas previsto para el próximo mes de noviembre, cargado con insumos y equipos para la explotación hidrocarburífera en las islas, en momentos en que el gobierno argentino endurece sanciones y advertencias legales.
Al respecto, Mujica contextualizó la situación dentro de una constante regional: “Puntualmente, la situación en torno al buque chileno nos muestra un nuevo episodio de un patrón repetido entre nuestros vecinos, fundamentalmente Chile y Uruguay. Respaldan la soberanía argentina en Malvinas y dicen que las islas son argentinas, pero al mismo tiempo, por acción o por omisión, proveen apoyo logístico a la ocupación británica desde sus puertos, ya sea Punta Arenas o Montevideo. Hay una ambigüedad que la Argentina hasta ahora no ha podido subsanar”.
Frente a las especulaciones sobre posibles medidas de fuerza o intercepciones navales cuando la embarcación cruce hacia el Atlántico, el especialista descartó de plano una escalada bélica: “Mi mirada es que eso no va a suceder. Tanto Argentina como Chile apuestan a mantener una relación cordial y pacífica que trasciende la cuestión Malvinas. Cualquier incidente que involucre coerción o el uso de la fuerza sería sumamente costoso para el vínculo bilateral. El canciller ha sido claro en que la vía es diplomática y la Argentina no debe recurrir a la coerción, sino generar compromisos y consensos”.
En esa línea, remarcó que a nivel geopolítico “tampoco conviene a los intereses de la región ni a Estados Unidos, el socio estratégico elegido por la administración nacional, que se abran disputas entre Argentina y Chile”.
Consultado sobre las lecturas del Ejecutivo en torno a un eventual acompañamiento explícito de la Casa Blanca al reclamo argentino, Mujica consideró que “hay un punto de exageración” en afirmar que Washington avalará directamente la soberanía, aunque destacó una ventana de oportunidad a mediano plazo: “Hay una competencia estratégica global entre Estados Unidos y China que lleva a un mayor interés norteamericano en el Atlántico Sur. En las próximas décadas el contexto geopolítico puede resultar más favorable a la Argentina en la medida en que el país logre posicionarse como un socio confiable en materia de seguridad, modernizando sus fuerzas y su infraestructura”.