La vecinalista del barrio Divina Providencia, Marisa Ojeda, manifestó su malestar por la falta de respuestas del Municipio ante distintos reclamos vinculados al mantenimiento urbano y a la seguridad de los vecinos.
“Nos sentimos agobiados por la falta de respuesta en algunas cuestiones básicas”, señaló Ojeda, y ejemplificó con el estado de la calle Fray Luis Beltrán y el deterioro de la plaza del barrio. En ese sentido, advirtió que las hamacas del espacio verde se encuentran sin bulones, lo que podría provocar accidentes. “Puede generar que un chico se lastime y no pasa solo por enviar notas al Municipio”, sostuvo en diálogo con Nuestras Mañanas por Radio del Mar.
Según explicó, desde hace más de dos meses viene realizando llamados para solicitar el mantenimiento de las plazas. “Se supone que son espacios para que los disfruten los vecinos, pero son ellos mismos quienes terminan arreglándolos. Hay plazas que necesitamos que las mantenga el Municipio y la respuesta es que no tienen personal o que los contratos no están realizados. No tenemos respuestas”, remarcó.
Ojeda consideró que se trata de “cosas básicas para el bienestar de una comunidad” y agregó que muchos vecinos juntan firmas para presentar en la Municipalidad o acercan los reclamos a la sede vecinal para obtener alguna solución. Además, indicó que hay al menos tres calles sin barrer, pese a que hay vecinos que pagan por el servicio. “Me preocupa porque es una comunidad de adultos mayores y ellos no pueden estar barriendo un cordón cuneta”, expresó.
Por otra parte, la vecinalista alertó sobre movimientos de suelo registrados en la zona del cerro detrás de la iglesia Cristo Salvador, donde —según comentó— una cooperativa realiza trabajos con maquinaria pesada. “Tuvimos un grupo de vecinos que me comunicaron que el movimiento cede. Este barrio ya sufrió muchas grietas y lo que pasó en Sismográfica también repercutió en las casas de Divina Providencia”, afirmó.
En ese marco, señaló que recibió mensajes de vecinos que reportaron grietas en paredes, suelos y paredones. “Lo vivimos muy cercano todo el movimiento porque podría haber llegado hasta el frente”, concluyó Ojeda, reiterando el pedido de intervención y controles para evitar mayores consecuencias.