Gustavo Yankelevich se refirió públicamente por primera vez a los graves episodios de violencia intrafamiliar que sufrieron sus nietos Valentín y Franco por parte de su padre, Darío Giordano, tras el fallecimiento de Romina Yan en 2010. En una entrevista concedida a América TV, el productor detalló el calvario que atravesaron los jóvenes durante su infancia y cómo se gestó la intervención familiar y judicial para ponerlos a resguardo.
De acuerdo a su relato, las primeras señales de alarma surgieron a través de su expareja, Cris Morena: “Me dijo: ‘Prestale atención a los chicos’. Pensé que era algo pasajero, pero cada vez era más fuerte, sobre todo cuando me empezaron a pedir que querían vivir conmigo”. Con el paso del tiempo, los propios jóvenes comenzaron a poner en palabras lo que sucedía dentro del hogar: “Franco me dijo que el papá lo desmayó a golpes”, reveló Yankelevich.
El productor también recordó la violenta postura de Giordano cuando intentó acercar posiciones para que uno de sus nietos pasara unos días con él: “Me contestó: ‘De ninguna manera. Yo soy el dueño de los chicos, por lo menos hasta que cumplan los 18 años’”. A su vez, Yankelevich expuso las consecuencias físicas detectadas en ese período: “La doctora me dijo que Franco ponía los ojos en blanco porque le pegaba en la cabeza”.
Respecto a la batalla en tribunales, Yankelevich indicó que el proceso judicial se extendió por tres años y medio hasta lograr la tenencia definitiva de los menores. Explicó que durante todo ese tiempo se mantuvo un estricto hermetismo —con la colaboración de periodistas que conocían la situación— para no entorpecer el fallo judicial ni perjudicar a Azul, la hermana menor, esperando a que ella culminara sus estudios escolares para hacer público lo ocurrido.
Estas declaraciones surgieron luego de que Valentín expusiera días atrás en redes sociales la denuncia por agresiones físicas y psicológicas, destacando el rol protector de su abuelo, con quien logró mudarse a los 12 años de edad.