Chubut busca revalidar su potencial productivo e innovador. Tras el éxito rotundo de la edición anterior, donde la provincia se alzó con el máximo galardón nacional gracias a un proyecto científico, el Ministerio de Producción abrió la convocatoria local para el concurso “Emprendimiento Argentino 2026”. El objetivo central de este año es duplicar la participación chubutense, garantizar un alcance verdaderamente federal en el territorio y mapear a un ecosistema emprendedor que, estiman, supera ampliamente el millar de actores registrados. Hay tiempo hasta el 31 de julio para completar la inscripción.
El certamen está diseñado para abarcar a todo el espectro comercial, sin dejar afuera a ninguna iniciativa. Gonzalo Cortez, director de Promoción de Inversiones de Chubut, explicó en Blanco y Negro en Radio del Mar que la competencia no enfrenta a proyectos desiguales. “Emprendimiento Argentino tiene dos categorías diferenciales para competir: el modelo tradicional de negocios, como una panadería o un artesano, y los modelos de base tecnológica”, detalló. A su vez, el análisis se divide según la madurez del proyecto: la fase de “despegue” (de 0 a 2 años de antigüedad) y la de “crecimiento” (de 2 a 7 años).
Más allá del aspecto competitivo, desde la cartera productiva hacen especial hincapié en el valor estratégico que tiene el certamen como vidriera comercial. “La participación ya en sí le da visibilidad en el entramado emprendedor y también le sirve al Ministerio. Los emprendedores por ahí te marcan la cancha y descubrimos oportunidades de negocios que no veíamos”, remarcó Cortez, recordando el caso de un emprendimiento de azafrán en Trevelin que les permitió dimensionar un nicho de mercado provincial hasta entonces subestimado.
Para formar parte del concurso, los requisitos son puntuales y accesibles. El principal condicionante formal es contar con el certificado MiPyME vigente (alta en AFIP/ANCA). Además, la postulación exige la elaboración de un video pitch de dos minutos. “Es explicar el modelo de negocio y salir a buscar compradores; ese ejercicio no lo tenés en cada momento y esta es una oportunidad para hacerlo”, subrayó el funcionario. En caso de proyectos incipientes que aún no cuenten con facturación, pueden presentarse respaldados por el aval de una incubadora de empresas.
Los horizontes que abre el concurso para los finalistas son de alto impacto para la matriz productiva regional. Quienes logran avanzar en las distintas instancias acceden a mentorías profesionales, premios en efectivo a nivel nacional y, en caso de resultar ganadores, obtienen el pasaporte directo para la apertura de mercados internacionales. La provincia buscará así defender el título obtenido recientemente por la científica Tamara Rubilar y seguir posicionando el talento patagónico en lo más alto de la escena empresarial del país.