En medio de la conmoción por la muerte de Ángel, la abogada activista Carolina Martínez trazó un fuerte paralelismo con el caso de Lucio Dupuy y advirtió sobre fallas estructurales en el sistema de protección de la niñez.
En diálogo con La Tribuna por Radio del Mar, la letrada confirmó que mantuvo contacto con Ramón Dupuy, quien se mostró profundamente afectado por lo ocurrido en Comodoro Rivadavia. “Está consternado, siente que revive todo lo que atravesó con su nieto”, señaló.
Martínez remarcó que ambos casos presentan similitudes, no solo por la gravedad de los hechos, sino también por las falencias institucionales. “Esto también tiene que ver con la desidia de organismos estatales que llegaron tarde o no llegaron”, afirmó.
Críticas al sistema y a la falta de respuestas
La abogada sostuvo que desde hace tiempo vienen advirtiendo irregularidades y que, pese a los reclamos, no obtuvieron respuestas. “Hemos sido desoídos. Las familias quedan en un estado de orfandad total”, expresó.
En ese sentido, consideró que la llegada de un abogado de otra jurisdicción para tomar el caso expone una falencia local. “Nos obliga a hacer una reflexión interna sobre qué nos pasó como matrícula”, planteó.
Además, mencionó que distintas organizaciones buscan llevar el caso a nivel nacional y que incluso se analiza la posibilidad de que el padre de Ángel viaje a Buenos Aires para visibilizar la situación.
“Las falsas denuncias destruyen familias”
Uno de los ejes centrales de su análisis fue el impacto de las falsas denuncias dentro del fuero de familia. Según explicó, estas situaciones pueden generar la ruptura de vínculos y procesos judiciales prolongados sin garantías.
“Se vulneran principios básicos como la presunción de inocencia y el derecho a defensa. Muchas veces se termina condenando con un relato unilateral”, afirmó.
También advirtió que estas prácticas pueden derivar en consecuencias graves: “Las falsas denuncias destruyen familias, y en los peores casos, pueden terminar en tragedias”.
Leyes que “quedan en letra muerta”
Consultada sobre la efectividad de normativas como la Ley Lucio y la Ley Micaela, Martínez fue contundente: “Tenemos muchas leyes, pero no se aplican. Quedan en letra muerta”.
Según indicó, existe un amplio marco normativo que permitiría prevenir estos casos, pero falla la implementación. “Con pocas normas bien aplicadas podríamos dar respuestas, pero no ocurre”, lamentó.
Posible visita de Ramón Dupuy
En cuanto a la posible llegada del abuelo de Lucio Dupuy a la ciudad, explicó que actualmente se encuentra limitado por cuestiones judiciales, aunque no descartó que pueda concretarse en las próximas semanas.
“Si hubiera sido por él, ya estaría acá acompañando a la familia”, aseguró.
Finalmente, la abogada insistió en la necesidad de avanzar con investigaciones profundas y evitar nuevas tragedias. “El daño para los niños es irreparable si no se actúa a tiempo”, concluyó.