Desde la Federación de Sociedades Rurales del Chubut alertaron por el crecimiento de la enfermedad en establecimientos ganaderos y advirtieron que la situación podría afectar la producción y las exportaciones de lana y carne.
El presidente de la Federación de Sociedades Rurales del Chubut, Osvaldo Luján, expresó su preocupación por el avance de la sarna ovina en la provincia y reclamó acciones contundentes para evitar que la enfermedad continúe propagándose.
“Hay que tomar los recaudos necesarios para evitar que la provincia pierda su estatus sanitario. Es fundamental contener la enfermedad y trabajar para erradicarla”, señaló.
Según detalló, durante 2025 se registraban unos 50 establecimientos afectados con alrededor de 25.000 animales involucrados. Actualmente, la cifra asciende a 74 establecimientos y entre 58.000 y 60.000 ovinos alcanzados por los focos detectados.
Siete departamentos bajo control epidemiológico
Luján indicó que la enfermedad ingresó desde el sur de Río Negro y se expandió principalmente por el departamento Cushamen, alcanzando actualmente siete departamentos de la provincia que se encuentran bajo control epidemiológico establecido por el Senasa.
Si bien aclaró que el porcentaje de animales afectados sigue siendo bajo en relación con el stock total de la provincia, sostuvo que la velocidad de contagio obliga a reforzar las medidas de prevención.
“La enfermedad tiene una rápida propagación y es importante detectar los focos y actuar rápidamente para contenerlos”, afirmó.
El desafío de combatir la enfermedad en invierno
El dirigente rural explicó que el único método comprobado para erradicar la sarna ovina es la realización de dos baños sanitarios con diez días de diferencia entre cada aplicación.
Sin embargo, advirtió que las bajas temperaturas complican el tratamiento durante esta época del año.
“Hoy estamos en una situación donde prácticamente hasta noviembre no se pueden realizar los baños porque implicaría una mortandad importante de animales”, explicó.
Ante ese escenario, actualmente se trabaja en la detección temprana de focos y en tratamientos alternativos mediante productos inyectables para mantener controlada la enfermedad hasta que las condiciones climáticas permitan aplicar el procedimiento definitivo.
Además, destacó la incorporación de nuevos agentes sanitarios para fortalecer los controles y el trabajo conjunto entre Senasa, la Comisión Provincial de Sanidad Animal (Coprosa) y los productores.
Riesgo para la producción y las exportaciones
Luján advirtió que el avance de la enfermedad no sólo genera pérdidas productivas, sino que también puede impactar en la actividad exportadora.
Chubut cuenta con aproximadamente 2,7 millones de ovinos y produce cerca de 9 millones de kilos de lana por año, de los cuales alrededor del 98% se exporta.
El dirigente destacó que la lana merino chubutense mantiene un fuerte reconocimiento internacional y que actualmente existe una demanda sostenida en mercados como China, Italia y Alemania.
“Hoy el mercado internacional está en un momento positivo, con buenos precios y una demanda creciente. El desafío es mantener la producción y cuidar el estatus sanitario”, sostuvo.
También preocupa la depredación
Más allá de la sarna, Luján señaló que otro de los principales problemas que enfrenta el sector es la depredación de animales.
Según indicó, las pérdidas por predadores superan actualmente el 20%, cuando históricamente se ubicaban alrededor del 8%.
Asimismo, mencionó la creciente población de guanacos y la necesidad de avanzar en políticas que permitan equilibrar la conservación de la fauna con la producción ganadera.
“Necesitamos encontrar un punto de equilibrio que permita sostener la actividad económica, el arraigo y el desarrollo de las comunidades del interior provincial”, concluyó.