El avance de los mosquitos hacia regiones más frías y los efectos del cambio climático encendieron una señal de alerta para la Patagonia. Adrián Díaz, biólogo, doctor en Ciencias Biológicas, investigador del CONICET y jefe del Laboratorio de Arbovirus del Instituto de Virología de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Córdoba, explicó que las modificaciones en las temperaturas y las precipitaciones están favoreciendo la expansión de especies que antes encontraban mayores limitaciones para establecerse en determinadas zonas del país.
En diálogo con Actualidad 2.0 por Radio Del Mar, el especialista aclaró que la Patagonia no está libre de la presencia de mosquitos. En la región habita el Aedes albifasciatus, una especie que tolera las bajas temperaturas y que puede transmitir el virus de la encefalitis equina del oeste.
Díaz indicó que las lluvias y la formación de charcos pueden favorecer su reproducción, ya que se trata de un mosquito conocido como de inundación. “Cuando hay lluvias torrenciales y se forman estos charcos en depresiones naturales, como puede ser un descampado, un baldío o una cancha de fútbol, eso puede servir como criadero para esta especie de mosquitos”, explicó.
Sin embargo, uno de los principales puntos de atención es la posible expansión del Aedes aegypti, el mosquito que transmite el dengue, el zika y la chikungunya. El investigador contó que su equipo estudió en 2020 la distribución de esta especie en La Pampa y en sectores de Río Negro, cuando esa región representaba el extremo sur de su presencia. En aquel momento no encontraron ejemplares durante los muestreos realizados en Río Negro, pero dos años después el mosquito ya estaba instalado en varias localidades de esa provincia.
Para Díaz, este avance evidencia la capacidad de adaptación de la especie a condiciones climáticas templadas. “Tenemos dos problemas: primero, el cambio climático provocado por el calentamiento global, que hace que los inviernos o las temperaturas mínimas ya no sean tan mínimas como antes; y, por otro lado, los mosquitos se van adaptando al ambiente en el que viven”, señaló.
Consultado sobre la posibilidad de que llegue a Comodoro Rivadavia, el especialista sostuvo que no es posible establecer cuándo podría ocurrir, aunque advirtió que los modelos de distribución muestran una tendencia de expansión hacia el sur. “No podemos descartar que, si ya se detectó en Río Negro, pueda seguir corriendo su frontera hacia el sur, hacia donde estamos nosotros aquí en Comodoro Rivadavia”, afirmó.
El traslado de neumáticos usados, una vía de expansión
Además de las condiciones ambientales, Díaz advirtió que la actividad humana puede contribuir a que el mosquito llegue a nuevas regiones. Explicó que los huevos pueden trasladarse en objetos que acumulan agua y destacó especialmente el movimiento de neumáticos usados.
“Ese es un criadero espectacular para el mosquito. Hay un comercio muy importante de cubiertas usadas que se intercambian, y esos neumáticos pueden venir del norte, de Buenos Aires, La Pampa o Córdoba e introducirse en la Patagonia”, detalló.
En ese sentido, remarcó que, aunque todavía no hay evidencia de la presencia del Aedes aegypti en el sur de Chubut, resulta fundamental anticiparse y evitar que encuentre condiciones favorables para establecerse.
Cómo prevenir la instalación del mosquito del dengue
El investigador hizo hincapié en que la prevención es clave, especialmente en regiones donde la especie todavía no se encuentra instalada. Según explicó, una vez que el mosquito logra establecerse, su erradicación resulta muy difícil.
Por eso, recomendó evitar la acumulación de recipientes en desuso que puedan juntar agua, ya que esos espacios pueden convertirse en criaderos. “Si nosotros no acumulamos agua, no hay lugar donde pueda crecer el mosquito. Ustedes todavía tienen la posibilidad de evitar que el mosquito se instale”, sostuvo.
Respecto de la fumigación, Díaz aclaró que no está recomendada como medida preventiva general contra el Aedes aegypti. Según explicó, el control químico se indica de manera focalizada cuando se confirma la circulación autóctona del virus.
El especialista también diferenció el comportamiento de las dos especies: mientras el Aedes albifasciatus suele encontrarse en ambientes silvestres y periurbanos, además de zonas urbanas, el Aedes aegypti está estrechamente asociado a los entornos donde vive el ser humano.
Finalmente, Díaz vinculó estos cambios con las alteraciones más amplias del clima y advirtió que el calentamiento global modifica los equilibrios naturales, favoreciendo eventos extremos de calor, frío, inundaciones y sequías. Frente a este escenario, insistió en la importancia de actuar antes de que nuevas especies logren instalarse en la región.