El secretario de Ambiente y Control del Desarrollo Sustentable de Chubut, Juan José Rivera, brindó detalles sobre la intervención provincial ante el reciente derrame petrolero registrado en zona norte de Comodoro Rivadavia y explicó cómo avanzan las actuaciones vinculadas a otros incidentes ambientales en la actividad hidrocarburífera.
En diálogo con Actualidad 2.0 por Radio Del Mar, el funcionario indicó que el episodio más reciente fue informado y denunciado por la empresa PECOM. Según precisó, se produjo por una pérdida de continuidad en un ducto y, de acuerdo con las primeras estimaciones, se trataría de un derrame de volumen reducido.
“Ha sido un derrame menor, de no más de 30 litros; en principio se habría dado de unos 60”, señaló Rivera, quien explicó que el personal de la Secretaría se presentó en el lugar tras recibir la notificación.
El funcionario agregó que la empresa se encontraba realizando tareas de saneamiento y que, inicialmente, se evaluaba la posibilidad de que los hidrocarburos correspondieran a material previamente presente en el terreno, que se habría movilizado por cuestiones climáticas. Por ese motivo, se realizarían trabajos adicionales para determinar si existía otra afectación ambiental.
“Estaremos fiscalizando todo esto hasta que terminen las tareas”, aseguró.
Cuándo pueden aplicarse sanciones por un derrame
Rivera explicó que la legislación provincial distingue entre derrames mayores y menores, y establece diferentes obligaciones según el volumen y las circunstancias del hecho. En ese sentido, indicó que los derrames que superan los cinco metros cúbicos se consideran mayores y requieren una notificación urgente, además de las tareas de remediación correspondientes.
Sin embargo, aclaró que no todos los incidentes derivan necesariamente en una sanción económica. La evaluación contempla si la empresa informó lo ocurrido, si realizó el saneamiento adecuado y si existieron negligencias o consecuencias adicionales para el ambiente.
“No solamente se trata de informar, sino de realizar las tareas de saneamiento como corresponden, con las tecnologías que estén habilitadas”, remarcó.
El secretario señaló que las multas dependen de la gravedad del caso y pueden aumentar cuando existen reincidencias, cuando el derrame se extiende por falta de contención o cuando alcanza sectores ambientalmente sensibles, como los mallines.
También mencionó antecedentes en los que se aplicaron sanciones por fallas en los sistemas de contención y por el uso de maquinaria o técnicas de limpieza inadecuadas para determinadas zonas.
El derrame de CAPSA continúa bajo investigación administrativa
Consultado por el episodio ocurrido semanas atrás e involucrado a la empresa CAPSA, Rivera confirmó que el lugar ya fue saneado, pero aclaró que el expediente administrativo todavía no está cerrado.
“El derrame en sí, obviamente está solucionado, está saneado el lugar, pero de todas maneras todavía hay un sumario”, explicó.
Según detalló, ya se cursaron las actuaciones correspondientes a la empresa, que todavía se encuentra dentro de los plazos legales para presentar sus respuestas. Una vez concluida esa instancia, la autoridad ambiental determinará si corresponde aplicar una sanción económica.
El funcionario también se refirió a la comunicación del incidente y señaló que encontraron un aviso enviado por correo electrónico, del cual pudieron establecer la fecha y la hora. No obstante, insistió en que la evaluación no se limita a determinar si hubo una notificación, sino que también contempla cómo se desarrollaron las tareas de saneamiento y qué impacto tuvo el derrame.
Más inspecciones y controles en los yacimientos
Durante la entrevista, Rivera afirmó que la Secretaría realiza inspecciones en los yacimientos, en coordinación con el Ministerio de Hidrocarburos, para verificar las condiciones de las instalaciones y el cumplimiento de las obligaciones ambientales.
Explicó que, además de los controles vinculados con la integridad de los ductos y otras instalaciones, los equipos provinciales realizan recorridas en terreno, incluso sin aviso previo a las operadoras.
“El estar en terreno hizo que, estar presente, hizo que las cosas se hagan de mejor manera por parte de las operadoras”, sostuvo.
En ese marco, indicó que desde el inicio de la actual gestión se incrementó la cantidad de inspecciones y afirmó que los inconvenientes ambientales relacionados con derrames fueron disminuyendo con el tiempo. También destacó que las empresas están avanzando en la resolución de distintas situaciones detectadas en los yacimientos mediante planes ambientales específicos.
Cómo avanza el relevamiento de pasivos ambientales
Otro de los temas abordados fue la situación de los pasivos ambientales vinculados con el traspaso de áreas petroleras. Rivera explicó que Chubut cuenta con una ley provincial de pasivos ambientales sancionada a principios de 2024, que establece obligaciones para las empresas que transfieren o dejan de operar concesiones.
Entre ellas, mencionó la realización de una auditoría ambiental de cierre, en la que deben identificarse las instalaciones y los pasivos detectados, así como la elaboración de planes ambientales específicos para definir cómo y en qué plazos se abordarán las situaciones pendientes.
El funcionario señaló que, debido a la extensa historia de la actividad petrolera en la provincia, pueden aparecer instalaciones o ductos que no estaban registrados en los relevamientos iniciales. En esos casos, explicó, deben incorporarse a las auditorías y a los planes de trabajo correspondientes.
“No es un trabajo que se va a acabar en uno, en dos, en tres o en cuatro años. Es un trabajo que va a llevar tiempo”, advirtió.
Asimismo, invitó al Municipio de Comodoro Rivadavia a coordinar con la Provincia y las operadoras las prioridades de remediación dentro del ejido urbano, especialmente cuando existan proyectos de urbanización u otras necesidades que requieran intervenir sobre determinados pasivos.
La situación ambiental en la playa de tanques de Kilómetro 3
Por último, Rivera fue consultado sobre la playa de tanques de YPF en Kilómetro 3, un sector con antecedentes de pasivos ambientales y preocupación por posibles filtraciones hacia la costa.
El secretario reconoció que se trata de un área con una problemática histórica, vinculada con instalaciones y prácticas anteriores a los estándares tecnológicos actuales. Indicó que YPF continúa trabajando en el recambio de tanques y ductos, además de realizar tareas sobre la napa y recuperar hidrocarburos que puedan detectarse.
Respecto de una posible afectación actual de la costa, afirmó que, según la información que manejaba, no se registraban impactos directos recientes.
“Al momento de hoy, está trabajando y no hay ningún tipo de afectación a la costanera”, expresó, aunque aclaró que, si se detectara una nueva afectación, deberían adoptarse las medidas correspondientes.
Rivera concluyó que el aumento de los estándares ambientales exige controles cada vez más rigurosos y remarcó la importancia de prevenir nuevos incidentes, garantizar el saneamiento adecuado y avanzar en la resolución de los pasivos acumulados durante décadas de actividad petrolera en Chubut.