De acuerdo con el informe difundido por el Departamento de Estudios Económicos de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (ADIMRA), la actividad registró una caída interanual del 6,1 por ciento y un retroceso del 3,9 por ciento frente a julio, acumulando una contracción del 5,6 por ciento en lo que va del año.
El relevamiento expone que la utilización de la capacidad instalada cayó al 39,6%, lo que refleja que más de seis de cada diez máquinas del aparato productivo se encuentran sin producir. Entre los rubros más golpeados se destacan Bienes de capital (-11,1%) y Fundición (-7,9%), golpeados por la escasez de pedidos y la debilidad de la demanda interna, factores que a su vez empujaron el empleo sectorial a una baja interanual del 2,5%.
El impacto negativo se replicó de manera transversal en todas las cadenas de valor y regiones productivas del país. Las mayores mermas interanuales se observaron en Entre Ríos (-8,8%), Córdoba (-7,8%) y Buenos Aires (-7,3%), donde los empresarios señalaron el peso de la menor demanda y la competencia importada. De cara al próximo trimestre, el panorama desalienta expectativas de repunte inmediato, ya que casi el 68% de las firmas no prevé incrementos en su producción, consolidando un escenario recesivo sin un horizonte claro de recuperación.